Arroz + soja, una dupla que se potencia en Entre Ríos

Laboratorios Biagro S.A. convocó a un grupo de especialistas y técnicos para intercambiar información sobre un sistema de rotación que crece e impacta en la rentabilidad.

24deSeptiembrede2008a las17:49

A partir del 2000, el cultivo de soja se difundió a las zonas tradicionalmente ganaderas-arroceras comenzando a ganar protagonismo. Esto coincidió con una retracción importante de la superficie del arroz en Entre Ríos ocasionada por una crisis internacional de precios. Sin embargo, asociado con la soja, el arroz comenzó a recuperarse a partir de 2003, ganando la escena una nueva rotación: arroz-soja.

Para difundir las tecnologías inherentes a esta nueva realidad productiva, el 19 de septiembre, Laboratorios Biagro S.A. organizó una jornada de actualización en la Sociedad Rural de Villaguay, adonde se acercaron 80 técnicos de la región. Esta reunión forma parte de la estrategia de Biagro de acercar las últimas tecnologías para la producción sustentable de soja en distintos ambientes del país.

Para optimizar el manejo asociado de la soja y el arroz, los especialistas abordaron las novedades en manejo de la rotación, inoculación de soja, fertilización y sanidad de ambos cultivos.

El Ing. Juan José De Battista, del INTA Concepción del Uruguay, señaló que en la última campaña se registraron en la provincia 1.308.000 hectáreas de soja y 71.700 de arroz. Para este año, en tanto, “se espera un aumento del área arrocera porque los precios de los dos cultivos se equilibraron”. También pesa en la decisión una cuestión cultural de producción “muy arraigada en la zona”, anticipó De Battista.

Los suelos de la zona arrocera entrerriana son vertisoles, con una superficie bastante irregular (sobre todo en las área de cuchillas), por lo que resulta muy importante el correcto manejo de los recursos, principalmente el agua, en cada cultivo de la rotación.

Luego del arroz, generalmente, se debe laborear el suelo para borrar las taipas (diques para contener el agua) y emparejar el lote, lo que en las condiciones habituales de otoños lluviosos se puede realizar recién a la salida del invierno y rara vez se llegue a sembrar girasol o maíz en fecha óptima. Aquí es donde la soja representa una ventaja, porque se puede sembrar sin inconvenientes en la fecha recomendada.

Asimismo, el cultivo de soja sobre arroz cuenta con una gran reserva hídrica en profundidad. “Contar con un buen perfil por debajo de la profundidad de laboreo resulta una ventaja importante para paliar los períodos de déficit hídrico comunes en el verano que deriva en rendimientos superiores a lotes con otros cultivos antecesores. La contrapartida de un exceso de agua, es que en primaveras muy lluviosas pueden presentarse problemas de implantación de la soja por encharcamiento en los lotes más llanos o suavemente ondulados que predominan en la zona arrocera del este de Entre Ríos, sobre la cuchilla grande”, detalló el técnico.

La sencillez en el control de malezas en el cultivo de soja permite, a su vez, combatir con eficiencia las malezas estivales que afectan en forma importante al arroz, como son las diferentes especies de Echinocloa, Brachiaria y Digitaria.

De Battista hizo un repaso de ensayos realizados durante los últimos 8 años en campos de San Salvador. En las evaluaciones de las rotaciones arroz-soja, arroz-soja-maíz-soja, arroz-pastura y monocultivo de arroz los cambios en las propiedades del suelo más importantes fueron: pérdida del 23% de la materia orgánica inicial en las rotaciones agrícolas y de sólo 3,7 % en la rotación arroz-pastura. Disminución del carbono de la biomasa microbiana en las rotaciones arroz-soja y arroz-arroz respecto a arroz-pastura y arroz-soja-maíz-soja. Aumento del contenido de sodio intercambiable a medida que aumenta la participación del arroz en la rotación, con consecuencias sobre el estado físico del horizonte superfic

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