Se profundiza la crisis ganadera.

En 2012 se importaría carne vacuna.

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25deSeptiembrede2008a las07:29

La intervención oficial en los mercados de ganados y carnes, sumada a la faena diaria de vientres y animales muy jóvenes, está profundizando la crisis en la actividad y se prevé que, de seguir este ritmo, hacia 2012 será necesario importar carne vacuna para el mercado local.

Analistas sectoriales, junto con especialistas en economía ganadera puntualizaron que las normativas dispuestas por el Gobierno, incluyendo el cierre de exportaciones (parcialmente reabierto desde marzo de 2006, cuando se suspendieron totalmente por seis meses), provocaron que se "derrumbe la renta de toda cadena", por lo cual se incrementa "la matanza de vacas y animales chicos".

Esos conceptos fueron vertidos y fundamentados por el coordinador de Ganadería de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola, Fernando Canosa; el encargado de Análisis Económico del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna, Miguel Jairala, y el presidente de la Asociación de Criadores de Brangus, Martín Goldstein, durante una jornada técnica.

Dijeron, en esa línea, a la fecha y producto de las reiteradas intervenciones oficiales en el mercado de ganados y carnes, "el panorama es más que incierto", ya que Argentina cayó al sexto lugar en el ranking internacional como proveedor del producto".

"De acuerdo a las proyecciones de nivel de consumo y caída en la producción, el país comenzará en 2012 a importar su producto más tradicional", precisó Canosa y recordó que hace tres años, el país estaba posicionado como tercer exportador mundial de carne y la actividad ganadera y la industria sectorial "estimaban que crecería la producción para seguir posicionándose en un contexto internacional que demandaba más alimentos y más carnes".

Debido a las dificultades y trabas que sufre la producción ganadera, Canosa puso de relieve que en el último año se registró una caída en el stock vacuno de un millón de cabezas (de 55,8 a 54,8 millones) y apuntó que el traslado de la actividad, desde la pradera a zonas marginales "tiene alto costo", ya que conlleva "fuerte caída en la productividad y menor porcentaje de destetes".

De acuerdo a las explicaciones brindadas por el técnico de CREA, la crisis ganadera se refleja en que el "precio del ternero, que es menor que el precio del novillo, porque toda la cadena transfiere hacia el eslabón anterior el continuo cambio de normas y la imprevisibilidad".

En opinión de Canosa, la relación entre el incremento en la faena de vientres y la caída en el peso medio de matanza (terneros), aparece como "un cocktail explosivo", aunque consideró que "se está a tiempo" para producir cambios en el sector.

Para arribar a esos objetivos, señaló que si las autoridades cumplen con el compromiso de facilitar la exportación de 550 mil toneladas por año, los frigoríficos "podrían pasar a pagar de 6,80 pesos el kilo de carne de novillo a 8,45 pesos, mejorando sustancialmente la actualidad de los ganaderos".

Agregó que si se incrementan los niveles de productividad del 62 por ciento al 76 por ciento en los niveles de destete, "se podrían producir 2,7 millones de terneros y, con una mejor oferta forrajera, habría otros 5 millones de terneros".

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