Qué será de los cereales para 2008

La seca llega al punto de hacer amarillear al trigo. Pero lo que es peor, exacerba el malhumor de los productores que ven costos en aumento y precios en baja. También se complica seriamente la siembra del maíz.

26deSeptiembrede2008a las12:21

Actualmente, ya no es materia de discusión la importancia que representan los cereales dentro de un esquema de rotación sustentable. Sin embargo, durante la actual campaña de fina y entrante de gruesa, se presentan como las variables de ajuste de la planificación.

Debido a razones políticas, económicas y climáticas, la superficie de trigo disminuyó un 1 M/ha en la actual campaña (4,55 M/ha versus 5,5 M/ha) y, aparentemente, el maíz atravesará circunstancias similares, con una reducción de 500.000 ha (2,7M/ha contra 3,2 M/ha), de acuerdo con el panorama que publica la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

De acuerdo con lo que sostienen estas estimaciones, existe también un tendencia a la baja en el rendimiento de trigo de 15% por hectárea a nivel nacional.

Según el organismo, la sequía convirtió en crítica la situación que atraviesa el trigo en la zona de Santa Fe, Córdoba y La Pampa. Simultáneamente, sólo permite avances sensibles en la siembra de maíz en la tradicional zona núcleo y comienza a condicionar decisiones de siembra, teniendo en cuenta que la zona dispone de tiempo para sembrar hasta octubre.

Infocampo dialogó con el asesor privado y productor de trigo, Andrés Salvador, de la zona de Colón (provincia de Buenos Aires).

El especialista manifestó que en esta zona ya se pueden observar en los ciclos largos pérdidas de macollos, lo que a futuro significará disminuciones de los rendimientos del cultivo.

La campaña de los ciclos cortos es mucho más negativa, con notorias pérdidas en el stand de plantas.

De acuerdo con el especialista, los ciclos del trigo de primera siembra fueron implantados dentro de la ventana óptima, pero con el perfil de disponibilidad hídrica justa.

En el número de hectáreas sembradas influyó marcadamente el pleno desarrollo del conflicto agropecuario que retrajo el área.

Bajo distinta situación, se realizó la implantación en las segundas fechas, que se lanzó con pulsos aislados de lluvias.

La seca también ha favorecido la aparición de plagas que ya eran poco comunes para el cultivo, como son los trips y las arañuelas.

En el radio que el asesor recorre en torno a Colón, las precipitaciones mínimas anuales alcanzan los 900 mm, y hasta el momento sólo ha caído el 20%, es decir, que si este año es un año promedio en materia de precipitaciones, existirá un 70% que se presentará todo junto y perjudicará la siembra de la soja, maíz y la cosecha de trigo.

También agregó que el productor, ante la posibilidad de perder los lotes de trigo, consulta sobre la posibilidad de pastorearlo con la hacienda, que también atraviesa un momento crítico, ya que no hay rollos y los que llegan son de mala calidad.

La falta de lluvias está retirando paulatinamente a productores de la siembra de maíz, que actualmente ha alcanzado una retracción aproximada del 20%, con posibilidad de que este valor aumente. Sin dudas, éstos se inclinan a la producción de soja de primera.

Como productor, Salvador aclaró que disminuyó su área sembrada con maíz en un 50%, debido al aumento de los costos y el desconocimiento de los precios a futuro, y que en el porcentaje restante de la superficie hará soja.

No todas son malas para el trigo. Desde Estancias Bellamar, en Miramar (sudeste bonaerense) manifestaron a Infocampo, que el cultivo progresa favorablemente, sin sufrir la falta de humedad y dando cuenta de su potencialidad.

También agregaron que en la zona y a causa de siembras desparejas, mayormente en los ciclos largos, el área sembrada manifiesta distintos estadios, pero éstos, junto a los cortos, están óptimos.

José Rossi, especialista de la agencia

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