Cuidados para traslado de los bovinos a faena

Los golpes recibidos por los bovinos durante la operación de transporte se traducen en una carne con hematomas y de menor calidad.

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26deSeptiembrede2008a las12:25

En el transporte de ganado bovino a faena, es frecuente que los animales experimenten incomodidad originada en la falta de espacio y por frenadas bruscas.

Los bovinos siempre deben ser cargados sin apuros, y la cantidad embarcada deberá ser la adecuada, de acuerdo con su categoría/peso y la capacidad de la jaula.

Es de vital importancia inspeccionar, a través del responsable de carga, que el piso de la jaula posea la integridad y el diseño antideslizante reglamentario, para que el ganado viaje cómodo y seguro.

Además, ante una eventual frenada brusca, los bovinos deben poder mantener bien el equilibrio. Si un animal cae en el interior de la jaula, la situación se complica para el resto de la tropa. Esta situación genera un intenso sufrimiento en el animal caído durante el viaje, que se traduce en lesiones muy graves.

Cuando el camión llega al establecimiento frigorífico, se tiene que realizar el noqueo (insensibilización) del animal caído en el propio lugar, mediante un equipo portátil. Luego de esta operación, el bovino deberá ser faenado en la sala de emergencias.

La carne obtenida de estos ejemplares presentará una gran cantidad de hematomas, y en la mayoría de los casos, su destino final será el digestor. Para evitar esta situación, es recomendable que el conductor espere 20 minutos antes de iniciar la marcha. En este lapso, los animales podrán acomodarse en forma correcta, antes de iniciar el viaje hacia la planta frigorífica.

También es recomendable efectuar una parada al cumplirse las primeras dos horas de viaje, para verificar que los animales se encuentran en una buena situación.

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