La Directa hace el aguante

Este año, en la Zona Núcleo, sólo planteos estabilizados en SD logran producir algo decente. Testimonios.

27deSeptiembrede2008a las08:38

Las lluvias, con tanto tiempo sin aparecer en buena parte de la región núcleo argentina, han dejado muchas enseñanzas. Hay lugares, como el sudeste cordobés, donde hace más de seis meses que no llueve, y los pronósticos de corto plazo no muestran grandes chances de que se registren precipitaciones suficientes que comiencen a revertir la situación.

Como consecuencia de esta falta de agua en los perfiles, a lo que se sumó el conflicto del campo con el Gobierno, muchos productores optaron en su momento por disminuir o incluso evitar la siembra de trigo. Y los pocos que lo hicieron hoy ven cómo sus cultivos apenas si resisten la embestida de la sequía; y lo hacen gracias a la siembra directa. Para terminar de pintar un escenario poco alentador, las siembras de granos gruesos -principalmente maíz- retrasa su inicio, los precios de los granos cayeron, y la incertidumbre, junto con los altos valores, siguen reinando en el mercado de fertilizantes. Un panorama sin dudas complicado, del que vale la pena aprender.

En una amplia zona del sudeste cordobés la última precipitación importante data de mediados de marzo, cuando llovieron alrededor de 25 mm. Desde entonces, no se contabilizan lluvias importantes, más allá de dos o tres garúas de abril y mayo que nunca superaron los 5 milímetros.

En la región, los trigos que se sembraron lo hicieron con la humedad acumulada del otoño, para lo cual fue clave el contar con altos niveles de cobertura. "Si no existiera la siembra directa ya estabilizada, ni siquiera esos lotes se hubieran podido sembrar", destacó Gabriel Pellizzón, productor de la zona de Inriville.

Es más, si bien los trigos tienen escaso desarrollo en biomasa, a pesar de haber empezado en muchos casos a encañar, aún resisten. Nuevamente, las mejores situaciones se dan en lotes con mayor antigüedad en siembra directa que vienen "con una rotación estabilizada y altos aportes de rastrojos", agregó Pellizzón.

Quince o veinte años atrás hubiera sido impensado tener cultivos vivos con una sequía tan marcada. En síntesis, la siembra directa y la cobertura lograda de la mano de las rotaciones, hacen posible que aún se resista. Eso sí, "debe llover cuanto antes como para aspirar a un rendimiento que justifique cosecharlos", precisó.

Un poco más al sur, específicamente en Laboulaye, Marcelo Galucci, asesor agrícola en la región, plantea que, allí, la sequía, "si bien es preocupante, no es tan extrema como en el sudeste". Galucci sostiene que "aunque los primeros 20 a 30 centímetros del perfil están secos, más abajo hay reservas de humedad".

En consecuencia, con una lluvia de 30 a 40 mm en los próximos 10 a 15 días, el panorama podría revertirse. Según el asesor, "hemos perdido en torno al 30% del potencial de rinde en trigo, pero aún podemos aspirar a producciones entre 2500 y 3000 kg/ha", afirmó.

Eso sí, "sólo se logrará en planteos de siembra directa de largo plazo, con rotaciones estabilizadas y buen manejo nutricional". Los mejores trigos en la zona son los de ciclo corto, con fecha de siembra algo más tardía y sobre antecesor maíz. "Por el contrario, los peores son los de ciclo largo, sembrados sobre soja de primera", agregó. De cara a la gruesa, en la empresa que gestiona decidieron "dedicar parte de la superficie de maíz a la opción del colorado, ya que se obtiene un sobreprecio interesante", concluyó.

En el sur de Santa Fe, el panorama no cambia demasiado. Para Daniel Peruzzi, del área técnica de Aapresid, e hijo de productores en la zona de Monje, "los pocos lotes de trigo que se sembraron se hicieron de manera tardía después de una lluvia de pocos milímetros que aseguró una mínima humedad para la germinación".

A pesar del retraso en la implantación (la mayoría de los lotes se sembraron a principi

Temas en esta nota

    Cargando...