Por primera vez, los bancos locales se mantienen a salvo

La banca argentina está a años luz de vivir otro Tequila o crisis rusa. Hoy están líquidos y con muy pocos títulos públicos. Eso sí, será difícil que bajen las tasas y habrá menos crédito.

01deOctubrede2008a las07:48

El mundo se resfría y Argentina estornuda. En las crisis del Tequila, de Rusia o hasta de Brasil el refrán se repitió casi como una verdad irrefutable. Al menos, siempre que hubo algún cimbronazo externo, los bancos locales lo sufrieron carne propia... hasta ahora. Paradójicamente, la mayor crisis financiera de la historia moderna no tendría a simple vista impacto en los bancos argentinos.

“Son los beneficios del aislamiento. Los bancos en los últimos ocho años han ido cancelando créditos con el exterior. Con lo cual hoy tenemos un sistema financiero chico, meramente transaccional y de corto plazo. Es un sistema menos profundo, pero también más seguro”, explicó Pablo Curat, socio de Curat, Martínez Larrea & Asociados. “Acá por el lado de la liquidez, no hay problema. Hay un colchón de liquidez, el más alto de los últimos 18 meses, que hace que los bancos no tengan inconvenientes para devolver depósitos.” Con el dinero que tienen depositado en sus cuentas corrientes en el BCRA, sumado el efectivo que mantienen en pases y que guardan en sus tesoros, los bancos cubren hoy con cash el 25% de los depósitos totales, casi cinco puntos porcentuales más que en septiembre de 2007. Y todo sin contar los $ 50.000 millones que las entidades tienen atesorados en títulos del BCRA, las Lebac y Nobac que podrían transformarse en efectivo fácilmente, y el hecho de que, como hoy el sistema financiero se maneja casi exclusivamente en pesos, el Banco Central podría, de ser necesario, funcionar como prestamista de última instancia.

Por otro lado, los bancos no tienen la altísima exposición al sector público del pasado, con lo cual la fuerte caída en los precios de los bonos tampoco es fulminante en términos de su solvencia. “Los bancos están parados arriba de la caja y han frenado las originaciones de créditos en este trimestre, producto de una política mucho más conservadora. Pero se hizo primero en reacción a una situación de conflictividad interna. Obviamente, ahora todo se mezcla con la crisis de liquidez global, que hace que se tomen precauciones adicionales”, apuntó, por su parte, David Mermelstein, de Econviews.

Los factores internos, como fue la crisis con el agro, ayudaron a que el sistema financiero local esté mejor parado en un escenario internacional de incertidumbre. Y, a juicio de los expertos, seguirá siendo más la economía local que el frente externo lo que rija la evolución del negocio bancario. Por caso, Javier Casas Rúa, socio de Servicios Financieros de PriceWaterhouseCoopers, señala que, después de una época de fuerte crecimiento del consumo, en algún momento vamos a empezar a tener índices de incobrabilidad mayores, pero “por la relación cuota /ingreso”.

Eso sí, Curat advierte que con un contexto internacional tan complicado será difícil que las tasas de interés tanto de créditos como de depósitos bajen demasiado. “Desde que empezó la crisis del campo se dio un proceso de dolarización de carteras importante. Eso hace que las reservas no crezcan (por la fuga de capitales), y como consecuencia, el crecimiento de los agregados monetarios (de los pesos en circulación o en depósitos) no aumenten, lo que lleva en definitiva a que las tasas tampoco bajen. Ya los préstamos están creciendo a la mitad que antes de la crisis y esto va a reducir los niveles de consumo”, subraya.

Pero, para Casas Rúa, el nuevo escenario financiero internacional podría abrirle puertas a los bancos, siempre y cuando el Gobierno realice todos los deberes necesarios para profundizar la confianza de los inversores en la economía local. “Hay un factor de desconfianza global. El ciclo que sobreviene es de un indiv

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