Las lluvias tenderían a normalizarse

Octubre parece marcar la regularización de las precipitaciones, según la opinión de especialistas en climatología; alivio para las zonas agrícolas.

11deOctubrede2008a las08:24

Las opiniones de los especialistas son coincidentes: octubre, con precipitaciones más regulares, comenzaría a marcar el principio del fin de la mayor sequía de los últimos 100 años. Sostienen, en ese sentido, que si bien las condiciones de sequía en parte fueron producidas por el fenómeno denominado La Niña (que produjo lluvias por debajo de los valores normales entre noviembre de 2007 y marzo de 2008), a pesar de muchos pronósticos catastróficos, la situación tendería a normalizarse a partir de este mes.

Según José Luis Aiello, director científico del GEA (Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario), "el próximo período estará caracterizado por un fenómeno de neutralidad donde todo volverá a la normalidad".

Para el especialista, la sequía podría llegar a su fin a partir de este mes, en el que se observa que las lluvias tienden a normalizarse. "De ahora en adelante, se prevé un año en el que predominará la neutralidad, o sea, un período de normalización de las condiciones climáticas", agregó.

Eduardo M. Sierra, experto en agroclimatología, sostiene, a su vez, que "la llegada de las precipitaciones primaverales marcó el inicio del proceso de normalización del agroclima. "En los últimos días de septiembre se produjo la reactivación de las precipitaciones, cuyo retorno era esperado en toda el área agrícola nacional con gran ansiedad", agregó.

GEA se ubica en los mismos términos. Para Aiello, los últimos días de septiembre le dieron nuevos ánimos a la región. "Llegó el alivio a la zona núcleo después de siete meses sin lluvias significativas", agregó. El sudeste de Córdoba, Santa Fe y gran parte de Buenos Aires fueron las zonas más beneficiadas. Los acumulados más importantes estuvieron sobre el noroeste bonaerense y el centro de Santa Fe, con registros cercanos a los 60 milímetros, mientras que los más bajos se dieron en el centro sur de Santa Fe y sudoeste de Córdoba. El agua también llegó al oeste de La Pampa. "Estamos acostumbrados a que el invierno y septiembre sean secos. El problema en este 2008 fue que no hubo recargas en el otoño", agregó Aiello. Al trigo no le fue bien en esta campaña. En la región núcleo se sembró tarde, y se ven pocos lotes, con gran predominio de los ciclos cortos. La pérdida de superficie respecto del año pasado en algunas localidades del área núcleo estuvo entre el 50 y el 70%. La sequía también golpeó fuerte la productividad de esta zona, que verá limitada su capacidad de producción en un 40%. De hecho, muchos lotes del centro sur de Santa Fe se secarán para "encarar maíz" si es que vuelve a llover, o ya se está pensando en la soja, con la segunda y tercera semana de octubre como fecha tope para decidirse por el cereal o la oleaginosa.

Incluso esta situación ha alcanzado a lotes de la zona de Marcos Juárez que habían alcanzado picos de 70 quintales por hectárea el año pasado. Recordamos que en la campaña pasada hubo rindes promedio históricos que incluso superaron los 40 q/ha para el área núcleo.  

La falta de agua le fue cerrando la ventana de siembra al maíz. Este cereal, responsable de tantos efectos benéficos para el suelo y también para la economía de la región, se enfrenta con rendimientos de indiferencia de 75 q/ha para los mismos dueños de campos, en esta campaña. Hacer maíz este año requiere alta dosis de análisis, porque arranca muy ajustado por margen y sin agua.

Por eso que buena parte de los productores que harían maíz seguirán esperando nuevas recargas y continuarán sin descartar la opción de la soja.

En opinión de Sierra, se espera que durante octubre continúe la reactivación de las precipitaciones, que incrementará las reservas

Temas en esta nota

    Cargando...