Llegarían menos inversiones de Brasil

Empresarios y funcionarios de ese país creen que no se producirá la temida avalancha de exportaciones a la Argentina.

15deOctubrede2008a las07:35

BRASILIA. De tanto escuchar congojas de sus pares de Buenos Aires, Paulo Skaf, presidente de la Federación de Empresarios del Estado de San Pablo (Fiesp), le pidió anteanoche al economista argentino Dante Sica que le hiciera, en la sede de esa entidad, una presentación detallada sobre la relación entre ambos países. Los paulistas llegaron a una conclusión: la temible invasión brasileña al país es una exageración de corte tanguero, pero habrá, en cambio, cierta retracción de las inversiones que ellos tienen en la Argentina.

"Hay que esperar hasta que aclare ?dijo a La Nacion uno de los empresarios que participaron anteanoche de la reunión de comisión directiva de la Fiesp?. Cuando falta el crédito, hay desembolsos que se resienten." Los acompañó en el análisis el ministro de Asuntos Estratégicos de Brasil, Roberto Mangabeira Unger. Algunos industriales estaban molestos con las declaraciones de dirigentes argentinos. "Escuché que Lascurain [Juan Carlos, presidente de la Unión Industrial Argentina] había pedido un dólar más alto. Creo que no vale la pena hacer ningún movimiento. Tengo entendido que la presidenta Cristina Kirchner sigue el tema, pero que no resolvió nada en concreto", agregaron en la Fiesp.

La postura es también la del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva. No pudo ser más terminante el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, que descartó ayer un acuerdo con la Argentina para aumentar el arancel externo común del Mercosur y restringir las importaciones hacia allá, algo sobre lo que se especulaba estos días en Buenos Aires (ver aparte).

A diferencia de otras veces, la relación con la Argentina ocupó buena parte del encuentro en la Fiesp. Los empresarios se propusieron dar, de ahora en adelante, la mayor información posible al público para descomprimir las cosas. Coincidieron en que, por la crisis, ambos países crecerían menos el año próximo, algo que en la Argentina todavía nadie se atreve a cuantificar. Aquí sí: el producto bruto interno (PBI) de Brasil se expandirá entre 3,5 y 4%; la Argentina, alrededor de un 5%, dicen los paulistas. Estas proyecciones son bastante más alentadoras que las que existen para Europa o los Estados Unidos, en cuyos casos los pronósticos convergen en cero o significativas caídas.

Menos producción

La primera mala noticia concreta para la Argentina llegó el domingo pasado, cuando los medios brasileños publicaron que Vitopel, el mayor fabricante de films plásticos de la región, había decidido reducir su producción un 20% en el país como consecuencia de la crisis. "La situación argentina es preocupante, la economía se viene desacelerando desde mayo y seguramente la crisis financiera tendrá un impacto mayor allí ?había dicho el director comercial de Vitopel, Dirceu Varejao, según consignó el diario Estado de San Pablo?. Por eso vamos a reducir a partir de este lunes en 20 por ciento la producción en Argentina." Ayer, desde San Pablo, voceros de la compañía dijeron que había sido un malentendido. "No es así, la Argentina es un destino muy importante para nosotros. Puede haber pequeños ajustes, pero la producción se va a mantener", sostuvieron.

De este lado del Mercosur, la situación tiende a tranquilizarse lentamente. Funcionarios del Gobierno han admitido a La Nacion que la depreciación del real provocó en estos días algunos aumentos de precios en los alimentos. En algunos casos, como en el del pan, fueron atenuados por la baja en el valor de las commodities. Brasil le compra trigo a la Argentina.

Para el gobierno de Lula, el principal problema local es de liquidez. El Banco Central volvió ayer a intervenir en el mercado mediante contratos a futuro tipo swap (vendió 1235 millones de dólares) y operaciones directas cuy

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