Agrotendencias 2008 - "Las limitantes son mas internas que externas"

Durante el panel en el que expusieron Gustavo López y Gustavo Oliverio, ambos de la Fundación Producir Conservando, se abrió el análisis con un recorrido por el escenario productivo agrícola de las últimas décadas en las que se pudo apreciar el crecimiento del área sembrada. De 18.000.000 de hectáreas implantadas que se mantuvieron relativamente estables hasta los años ’90, se llegó a unos 30 millones de hectáreas entre 2005 y 2007.

15deOctubrede2008a las11:31

“Más allá de la extensión, lo que vemos es un cambio en cuanto al porcentaje de la superficie cultivada”, dijo Gustavo López.

“En relación a la producción, evoluciona favorablemente en el nivel de 30 a 40 millones de toneladas en esas 6 décadas, y en los 90 rompe la barrera de los 50 millones de toneladas para encolumnarse en los 100 millones que estamos previendo”, continuó Gustavo Oliverio.

Ambos analistas concordaron en destacar que el Mercosur, y en particular Argentina y Brasil, son unos de los pocos bolsones en los que puede seguir expandiéndose la producción agropecuaria en base al territorio y sobre todo por la tecnología disponible. “En los últimos años ha seguido creciendo a un ritmo del 2,2%, lo que es muy importante en momentos en que la mayoría de los países se ha quedado detenido en este rubro”. Por su parte, Gustavo Oliverio acotó: “Vale la pena considerar que esto ha ocurrido en la Argentina en un marco en el que no hay políticas para que esto suceda”.

Las estimaciones para 2008/9 ya hablan de una pequeña caída del área sembrada, que rondará las 500 mil hectáreas, pero con más cambios en el mix productivo. En palabras de Gustavo López: “Observamos una caída fuerte en el rubro de los cereales, con una baja significativa de 10 millones de hectáreas (sobre todo en trigo y algo en maíz - 2,5 millones de has sembradas para grano-), y sólo un pequeño incremento para sorgo y cebada. En el caso de las oleaginosas se observan mejoras sustantivas impulsadas por la soja, con un marco de 18 millones de hectáreas pero no vemos que esté muy acompañada por el girasol. El porcentaje de cambio de la canasta productiva muestra un fuerte retroceso de los cereales. Mientras en los años ´40 el 85% de los cultivos implantados eran cereales, hoy sólo representan un 35 a 40%”, argumentó.

Paralelamente, Gustavo Oliverio remarcó que: “La sojización muchas veces se ve como volumen de producción y no de área sembrada. En el país, 2 de cada tres años se hacen oleaginosas; y 1 de cada 3 se hacen cereales. La sustentabilidad puede estar haciéndose crítica en algunas zonas, sobre todo aquéllas alejadas de los puertos, que sufren por la pérdida de competitividad que le generan los altos fletes”.

La Fundación preparó una Proyección para el 2015/16 en la que la soja tiene un lugar protagónico (52 millones de toneladas), pero acompañada por volúmenes considerables de maíz (37 millones) y trigo (17 millones). El resto se completa con girasol (4 millones) y sorgo (3,4 millones). Sobre un total de 122 millones de toneladas, —una vez satisfecha la demanda interna— podrían exportarse más de 95 millones de toneladas. En divisas, serían 21.300 millones de dólares. O sea, un 72% más que las ventas globales de granos en los ciclos 2004-2006 (que marcaron US$ 14.000 millones de promedio anual)

Pero este escenario también tiene sus obstáculos. “En 2002 planteamos que para llegar a los 100 millones de toneladas había ciertas restricciones. Con bastante dolor debo decir que 6 años después siguen siendo las mismas y algunas se profundizaron”, advirtió Gustavo Oliverio.

En cuanto a limitantes internas se mencionó el sistema financiero, sistema jurídico y el sistema fiscal, entre otros. “Estos problemas se han exacerbado por la inestabilidad de los mercados y se presentan como una limitante mayor que la que se pensaba e

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