YPF subió entre 3 y 6% los precios de sus combustibles

Shell y Esso también aumentarían; aunque el petróleo está bajando, no se refleja localmente.

16deOctubrede2008a las07:50

En un momento en el que el precio internacional del petróleo está en retroceso, la Argentina parece marchar a contramano: el valor de los combustibles sigue en alza en el mercado interno.

Anteayer, las estaciones de YPF subieron entre 3 y 6 por ciento los precios de los distintos productos. Y, aunque es la única que ya ha concretado la suba, el resto de las petroleras también aplicaría aumentos en el corto plazo, admitieron a La Nacion en Shell y Esso.

En la ciudad de Buenos Aires, con el nuevo aumento en YPF, el litro de Fangio XXI pasó de 3,02 a 3,20 pesos. La misma cantidad de súper, que costaba 2,576 pesos, se vende desde hace dos días a 2,653. Y el gasoil, el más demandado y el que más faltó en todo el país durante el conflicto del campo, trepó de 1,812 a 1,926 pesos. Así lo pudo comprobar La Nacion ayer en una recorrida por estaciones de la Capital y del conurbano.

Desde principios de año, los precios crecieron, en promedio, entre 25 y 30% en los distintos productos, aunque el porcentaje varía según el lugar.

Con la suba del martes, YPF resignó momentáneamente su posición en el mercado como líder en precios bajos. Pero todo indica que este nuevo retoque, por subir el piso, elevará consecuentemente el techo de los precios internos. Es que cualquier jugada de YPF, la empresa que concentra más del 60 % del negocio en el país con 1600 estaciones (de las cuales es dueña de 170), no es indiferente para las demás petroleras, que mueven sus fichas en la dirección que marca el líder.

Por lo tanto, la tendencia en alza indica que la consecuencia de acompañar los movimientos del mercado derivarán en un aumento, muy próximo a aplicarse. De hecho, en una de las petroleras confiaron que los nuevos precios pueden anunciarse de un momento a otro.

En Esso dijeron que "la empresa está monitoreando el mercado y tomará decisiones en función de lo que éste indique". Mientras se preparan, los precios de Esso, por ejemplo en la estación de Monroe y Balbín, estaban ayer por debajo de los de YPF. Algo fuera de lo común. El litro de diésel se vende a $ 1,889, el de Súper a 2,57 y el de nafta premium apenas supera los 3 pesos.

En Shell, que hasta ahora fue una de las marcas más caras, por ejemplo en la de Elcano y Crámer, el gasoil se vende a 2,09 y la súper, a 2,749. Allí, la variedad premium ?a $ 3,149? no alcanza el nuevo costo del producto equivalente de YPF.

Fuentes de esa empresa señalaron que "la política de Shell es trasladar los incrementos de costos a las ventas". Con esa línea y con "monitoreos de precios", según se indicó, se van modificando los valores por los que se ofrecen al público los diferentes productos. El análisis, aquí también, tendrá en cuenta los últimos incrementos de YPF. En Petrobras no hubo respuesta a la consulta de La Nacion.

La paradoja de los nuevos incrementos es la coyuntura mundial. En particular, la que atraviesa la materia prima del negocio: el petróleo. La caída en el precio internacional del barril de crudo superó ayer el 5%, al descender hasta los US$ 74,40, valor cercano a la mitad del pico que alcanzó en julio de este año.

Lo curioso es que en la Argentina, lo que sucede con el crudo en el resto del mundo no tiene relevancia. "No importa si sube o si baja porque acá las refinadoras compran el barril de crudo a las petroleras a un precio de entre 42 y 47 dólares por las retenciones", explicó un hombre del sector.

El efecto del dólar
Entonces ¿a qué responde la suba de precios que se viene gestando en el sector? "Al aumento de los costos", respondió un empresario. Mientras el precio del crudo no se refleja en el mercado local, es el costo de la divisa norteamericana lo que afecta directamente los costos. Según dijeron en un

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