Commodities: análisis y perspectivas del derrumbe

La brusca caída de los precios de alimentos, petróleo y metales en las últimas semanas contrasta con el período alcista que comenzó a fines de 2001. En este contexto, reina la incertidumbre y los analistas discrepan sobre qué sucederá en el corto plazo.

16deOctubrede2008a las13:15

El pánico financiero global y la desaceleración económica ha puesto fin, al menos momentáneamente, a la tendencia alcista del mercado de commodities de los últimos siete años, derribando los precios de muchas materias primas presentes en la economía global.

Desde la primavera e inicios del verano boreal, cuando los precios de la mayoría de las commodities alcanzaron niveles récord ante los temores de escasez permanente, el maíz y el trigo, dos cereales que son base en la cadena alimenticia, cayeron más de un 40%. El petróleo ha retrocedido un 44%. Metales como el aluminio, el cobre y el níquel han declinado más de un 33%.

El veloz giro es la noticia económica por excelencia para los consumidores, generando importantes ahorros en momentos en que el dinero ya no es tan accessible, como consecuencia de la crisis fiaanciera. Los precios de la gasolina en Estados Unidos caen precipitadamente, alrededor de 24 centavos de dólar en los últimos cinco días, alcanzando un promedio nacional de 3,21 dólares el galón. Los analistas dicen que pronto se posicionará por debajo de los 3 dólares, un precio muy alejado de los 4,11 dólares de julio pasado.

Las cotizaciones del grueso de las commodities se mantienen por encima de los estándares pasados, e incluso esta semana han registrado algunos incrementos. Pero la tendencia parece ser a la baja, en tanto los operadores coinciden en que la crisis económica global llevará a amplias reducciones de la demanda. La gran pregunta que se hacen los operadores es si los precios seguirán cayendo en un panorama de largo plazo o si el boom económico de Asia, que parece sortear con mejor cintura la crisis, establecerá un piso para las cotizaciones.

El rápido declive de las commodities ha calmado los temores inflacionarios, por lo que los bancos centrales del mundo fueron capaces de bajar las tasas de interés la semana pasada en un esfuerzo por mantener el crecimiento económico. Pero al mismo tiempo, y quizás esto sea más importante, representa un cambio fundamental en el volante que conduce a los mercados por estos días.

Pocos meses atrás, los estadounidenses se encontraban en guerra con la emergente clase media de China, India, Rusia y Brasil, por una canasta llena de productos. Pero eso fue antes del extremo retroceso de la demanda por bienes tan diversos como la gasolina y el aluminio y el retiro de la inversión de los futuros de commodities hacia posiciones más seguras como el oro y los bonos gubernamentales.

“Las commodities replicaron la euforia que se experimentó con las viviendas”, dijo Robert J. Shiller, economista de Yale especializado en burbujas. “Teníamos la idea de que el mundo crecía muy rápidamente, la gente se volvía rica y, en realidad, nos estamos quedando sin nada. Esa teoría no parece muy buena ante el colapso de la economía”, explicó.

Algunos analistas, si bien celebran los recientes retrocesos, consideran que los precios se mantendrán elevados en el largo plazo. Una predicción similar realizó Naciones Unidas. En particular, los alimentos serán un problema continuo: los precios de hoy todavía están muy lejos del poder adquisitivo de muchas personas del mundo en desarrollo.

Los incrementos en los precios de los últimos años tuvieron también un rol económico, dando lugar al abastecimiento adicional de muchos commodities: los agricultores plantan todas las hectáreas disponible, las firmas mineras inauguran nuevas minas y las petroleras se lanzan a expediciones al otro lado del mundo para explotar pozos. En muchos casos, los precios tambien causaron la caída de la demanda, incluso cuando los stocks

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