Caen hasta 20% los precios de los alquileres de campos

Hay más oferta por la reducción en el valor de los granos y la suba de costos. Los operadores también esperan una merma en los precios de venta de la tierra.

20deOctubrede2008a las13:12

El campo ha dejado de ser negocio para muchos productores. La caída en los márgenes agrícolas y ganaderos, profundizada por la suba de costos y la falta de previsibilidad comercial, hizo que muchos propietarios de campos decidieran este año poner el cartel de “se alquila”.

Muchos empresarios agropecuarios que hasta el ejercicio pasado trabajaron sus propios establecimientos de entre 300 y 600 hectáreas, han optado en la presente campaña por arrendar su tierra y alejarse, al menos por ahora, de la actividad productiva.

La escasa rentabilidad que hoy ofrecen los granos también impactará en el valor de compra-venta de los inmuebles rurales, un activo que en los últimos años se ha revaloriza al ritmo de la suba de las commodities (materias primas) agrícolas.

“Si usamos un criterio lógico y razonable, es muy adecuado esperar una baja en el precio de la tierra en los próximos 12 a 24 meses”, proyectó Eduardo Fitz Gerald, vicepresidente de Compañía Argentina de Tierras, una empresa dedicada hace 30 años al negocio inmobiliario de campos en Argentina y en Uruguay.

Si bien es muy difícil pronosticar cuál será la magnitud de la baja –sólo el tiempo dirá si la tierra tendrá la capacidad de sostener sus cotizaciones por encima de los valores históricos– los campos que defenderán más su valor serán aquellos de alta aptitud agrícola o con buena infraestructura en zonas con mejores regímenes de precipitaciones.

“No vemos que la fantasía de los precios continúe. Igualmente, creemos que los campos de la zona núcleo del país (en Córdoba, los ubicados en el sudeste) mantendrán los precios altos en relación con sus valores históricos”, explicó el analista.

Igualmente, no se espera una avalancha de transacciones. Es más, la decisión de los propietarios a no desprenderse de los inmuebles rurales, en un escenario de retracción, impediría corroborar los menores precios.

Más para alquilar. Los que sí ya han reflejado una caída en los valores son los arrendamientos. “Este año creció la oferta de campos para alquilar, en un contexto de una demanda más tranquila y de valores en baja”, explicó el administrador de un fondo de inversión agrícola, que opera en la provincia y que este ciclo aumentó 10 por ciento su superficie arrendada.

Ese es un claro ejemplo de que la actual coyuntura que, lejos está de favorecer a los pequeños medianos y productores, como intenta defender el Gobierno nacional, sigue ratificando la consolidación de las explotaciones de gran escala. Se calcula que 60 por ciento de la producción de granos en el país se hace en campos alquilados.

La mayor disponibilidad de campos y los síntomas de una retracción en la demanda tuvieron un impacto en los precios de los nuevos contratos que, a diferencia de otros años, se terminaron de acordar mucho más tarde. “Con los números actuales ya no es tan rentable alquilar campo, por eso también creció la oferta”, advirtió el administrador del fondo agrícola.

De acuerdo con un relevamiento realizado por La Voz del Interior entre distintos asesores y productores de la provincia, los nuevos valores pactados en los alquileres exhiben una retracción de hasta 20 por ciento.

“Con la suba de costos y la caída de precios se hace imposible mantener contratos de 20 quintales como había en la campaña pasada”, explicó Ricardo Osella, productor de la zona de Río Cuarto. El compromiso contractual de tener que incluir al maíz dentro de la rotación agrícola, cuyos insumos han llegado a triplicar su valor, hizo imposible, en muchos casos, mantener el precio y las condiciones de pago del año pasado.

“Hoy, hacer maíz en campo alquilado exige que se deb

Temas en esta nota

    Cargando...