Un mercado de capitales sin AFJP: la city se queda sin su gran motor

Son el principal motor de la Bolsa, financiando una gran proporción de los fideicomisos y de las emisiones de deuda pública y privada. También cumplen un rol clave para los fondos comunes. Hay quienes creen, por ello, que las empresas deberán ahora tocarle la puerta a la ANSeS cada vez que quieran emitir algún bono. El sistema emplea a unas 25.000 personas, sin contar a los que se relacionan de manera tangencial con el negocio.

21deOctubrede2008a las07:40

El mercado de capitales está de luto. Si tradicionalmente lloró por su escasa profundidad, sin la presencia de las AFJP no le queda más que reconocer ahora que sufre de una enfermedad terminal. Los fondos de pensiones son, por lejos, los principales inversores en acciones, bonos, obligaciones negociables, fideicomisos y plazos fijos del país, al administrar flujos equivalentes a casi el 10% del PIB. Cabe preguntarse luego, qué será del mercado una vez que su alma, la fuerza que le da vida o aliento, esté fuera de juego.

“El mercado quiebra”, fue la respuesta tajante de un operador, que ayer no terminaba de convencerse de la la noticia.

Por lo pronto, mientras que absorbiendo el dinero de las administradoras de pensiones el Gobierno se compra una tranquilidad financiera para los próximos años, a simple vista pareciera anticiparse que las empresas y los individuos tendrán bastante más dificultades para conseguir crédito. Es difícil pensar que sólo bancos, compañías de seguros y fondos comunes den abasto para satisfacer las necesidad de financiamiento del sector privado. Más cuando, por ejemplo, la industria de fondos comunes depende del dinero de las AFJP para subsistir (casi 30 % de su patrimonio lo aportan las AFJP).

Luego, empresas como YPF o Pampa Holding no tendrán más opción que tocarle la puerta a la ANSeS para colocar sus bonos o fideicomisos financieros, en cierta medida, compitiendo con el Gobierno nacional por el dinero. Una suerte de crowding-out del sector público sobre el privado, pero hiperbolizado con respecto a lo que sucedió hacia fines de los ‘90, cuando todos los economistas criticaban el avasallamiento del financiamiento por parte del sector público.

Y es que, por ejemplo, de los $ 750 millones promedio que se emiten en fideicomisos al mes, las AFJP compran más de $ 130 millones, según cálculos de Tavelli & Cía. Sociedad de Bolsa. Desde septiembre de 2007 a septiembre de este año llevaban acumuladas compras netas de acciones por $3.121 millones, y en sus carteras mantenían el mes pasado una posición en obligaciones negociables por más de $ 1.500 millones.

“También tienen más del 61 % de la cartera (unos $ 57.035 millones) en títulos del sector público. Porque hay que incluir no sólo los títulos y los préstamos garantizados, sino también la unidad PIB y los fideicomisos financieros que fueron estructurados a partir de préstamos garantizados”, explicaba Juan Pablo Vera, de Tavelli & Cía.Por lo que, la liquidez de los papeles también podría resentirse una vez que los títulos vuelvan a las arcas del Estado.

Indirectamente, mediante la absorción de los fondos del sistema de capitalización, el Estado ingresará como “accionista” (no minoritario) de un puñado de compañías. Habrá que ver qué hace la ANSeS con las grandes tenencias de acciones hoy en poder del sistema de capitalización. De acuerdo con datos recientes de la Bolsa de Comercio, las AFJP tenían a marzo más del 20% del capital social de empresas como el caso de Banco Macro, Edenor y Siderar. Además, se llevaban gran parte del free float de las compañías, o lo que es lo mismo la proporción del capital de una empresa que está “flotando” o cotizando en el mercado. Por caso, tenían más del 53% de las acciones de Molinos que están negociándose en la Bolsa, o el 78% de los papeles que flotan de Siderar.

Aunque es tal vez la capacidad del mercado de generar

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