AFJP: el Gobierno ya hace números por la batalla que se viene en el Congreso

Luego del frustrado encuentro entre los titulares de bloque del oficialismo y la cúpula de la UCR se perfila un intenso debate por la reestatización de las jubilaciones. Un sector de la oposición esta dispuesto a negociar pero exige garantías para el control de los fondos. Mientras que la Coalición Cívica y el PRO se muestran intransigentes. El Gobierno, además, deberá atender el frente interno y evitar fisuras en el kirchnerismo.

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23deOctubrede2008a las16:54

Uno de los principales tramos en torno a la nacionalización de las AFJP se va a librar en el Congreso Nacional, donde ya fue girado el proyecto que impulsó el oficialismo.

La idea de un acuerdo con el radicalismo arrancó mal aunque fue promovida desde un principio por el jefe de Gabinete, Sergio Massa. Una reunión ayer con el titular del bloque K en el Senado, Miguel Pichetto, su par en Diputados, Agustín Rossi, José Pampuro y el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner y  la cúpula radical conformada por Gerardo Morales, Ernesto Sanz y Oscar Aguad apenas duró 15 minutos y terminó en fracaso.

Por la oposición hay dos visiones que se perfilan. Una que mantienen los radicales orgánicos, el socialismo y otros sectores como Claudio Lozano y los ex legisladores del ARI conducidos por Eduardo Macaluse, que plantean acuerdos globales. Es decir que las jubilaciones estén en manos del Estado pero reclamando garantías por el uso de los fondos para que no se utilicen para caja política, teniendo en cuenta que el 2009 será un año electoral.

También, este sector pone reparos en los Superpoderes con los cuales el Gobierno puede echar mano a una buena parte de los recursos para sus necesidad políticas.

Otro sector de la oposición es más duro. Allí aparece la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió y los legisladores de PRO que tienen un rechazo más frontal, y no parecen dispuestos siquiera a una negociación con el oficialismo.

De todos modos hay dos cuestiones: una es el contenido y otro es el tiempo. El Gobierno quiere hacer un trámite lo más rápido posible, mientras que la oposición pide un debate más profundo: creen que debe haber antes señales en torno a revisar el Presupuesto y los Superpoderes cuya aprobación todavía debe pasar por el Senado.

Entre tanto, el oficialismo debe atender además posibles rechazos en sus propias filas como el que ya anticipó Felipe Solá.

Aunque después del conflicto con el campo por la resolución 125 y por lo que ocurrió con el tratamiento del proyecto de Aerolíneas Argentinas y la Movilidad Jubilatoria, es evidente que también habrá negociaciones dentro del propio frente que comanda Néstor Kirchner para evitar otro sobresalto.

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