A todo ritmo con la agricultura y la ganadería

Sin fórmulas mágicas, el productor Pedro Barbagelata demostró en su campo de Entre Ríos cómo se puede crecer en rendimientos con sustentabilidad."Producción y conservación" son los pilares, según Barbagelata.

25deOctubrede2008a las08:16

A poco más de 80 kilómetros de esta ciudad, hacia el centro de la provincia de Entre Ríos, camino al departamento Villaguay, donde está el establecimiento San Antonio, el paisaje es el típico de los suelos pesados, llamados vertisoles.

Monte espeso y chacras que fueron incorporadas a la agricultura. En este ambiente, en una superficie de 1600 hectáreas, Pedro Barbagelata dirige los destinos de una empresa familiar que combina teoría con práctica constante. Desde hace más de una década, realizan agricultura y ganadería de ciclo completo, buscando siempre las alternativas técnicas que permitan arribar a los mejores resultados en rendimientos.

Cultivos sin labranza, rotaciones y fertilización son las principales herramientas descriptas y que permiten la seguridad productiva de la empresa. "Producción y conservación", resumió Barbagelata al inicio de la jornada Un Productor en Acción, organizada por la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y realizada en su campo.

En sintonía con la modalidad que llaman "intensificación productiva", trabajan para optimizar los rendimientos a campo. En agricultura, realizan rotaciones que incluyen cultivos de cobertura con especies como Melilotus , que son incorporados a la secuencia para lograr una mayor incorporación de nitrógeno.

La fertilización es ajustada y balanceada de acuerdo con los resultados que pretenden obtener en rendimientos y para completar la conservación de los suelos, construyeron terrazas, que evitan pérdidas por erosión hídrica.

En ganadería, realizan el ciclo completo; para la cría utilizan recursos forrajeros del monte natural y para la recría de las hembras, cultivos a base de alfalfa. La invernada se realiza sobre pasturas permanentes que combinan especies, pero tienen como base la alfalfa.

Para que produzcan 4 o 5 años, las refertilizan y manejan pastoreos rotativos ajustados. Los déficits de pasto los cubren con suplementaciones de granos de maíz y sorgo. "A lo largo de los años, vimos que había mitos sobre el uso de lotes para agricultura y ganadería que son posibles de derribar. Logramos utilizarlos tanto para cultivos agrícolas como para pasturas, sin problemas. Esto se obtuvo porque el personal que maneja el ganado está entrenado para que los pastoreos no dañen el suelo; evitamos el pisoteo y en ocasiones, como luego de las grandes lluvias, retiramos los animales de las pasturas para no dañar el campo. De esta manera, logramos que, después de finalizado el tiempo de producción de forrajes, los espacios queden en perfectas condiciones para implantar cultivos agrícolas", dijo Barbagelata.

Manejo
La siembra directa es una práctica fundamental en este establecimiento. Barbagelata lleva más de 10 años sin mover el suelo de los lotes de su campo. "Tener el suelo protegido y en buen estado mejora sustancialmente los resultados productivos. Con el agua, por ejemplo, comprobamos que, cuando hay rastrojos, se conserva mejor el recurso, se evapora menos y se aprovecha mejor", explicó.

Entre las nuevas incorporaciones en el establecimiento San Antonio, realizan ensayos de Melilotus , implantada como cultivo de cobertura, que se introdujo como una alternativa para la urea, que tiene un elevado costo. "Como particularidad, es una especie de implantación barata, que aporta gran cobertura en la superficie y porosidad al suelo, lo que permite una mayor infiltración del agua. Además, lo utilizamos como pastoreo para los animales", indicó Barbagelata.

En ganadería, la estrategia incluye la siembra de pasturas de alfalfa, festuca y cebadilla, con las que obtienen animales terminados de entre 380 y 390 kilos.

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