Tras el acuerdo, la lechería espera por las liquidaciones

En los primeros días de noviembre se podrá corroborar el alcance del nuevo convenio lácteo, cuando las industrias le paguen a los tamberos por la materia prima entregada.

30deOctubrede2008a las07:33

A casi un año del inicio intenso del conflicto lechero, el mes de octubre trajo consigo un nuevo acuerdo para el sector, en el inicio de la cadena productiva. Los tamberos que pasaron de bloquear industrias, principalmente en nuestra zona, a un acuerdo marco que pacificó el fin de 2007, pero que enseguida demostró el resquebrajamiento de compromisos. En parte, este cuadro se reiteró con la firma encabezada el 2 de julio por la Presidenta de la Nación, donde con un sistema de compensaciones y ataduras al mejor estilo política K, sólo el 80 por ciento de los productores consiguió la recepción de estos beneficios que combinando los 0,945 peso que aportaba la industria, alcanzaba un precio final de 1,05 peso.

Por lo tanto, lo que la gremial tambera pretendía era conservar esta cifra y fue así que tras conversar y negociar con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en vez de con el idóneo en Agricultura, Carlos Cheppi, se arribó a la rúbrica en la Quinta de Olivos de un nuevo acuerdo, que desde su inicio no tuvo buena recepción en el sector que procesa la materia prima.

"Nuestra postura era no firmar si no estaban todas las empresas, sin embargo se firmó al principio con tres empresas importantes y en los días sucesivos se fueron sumando, como por ejemplo Molfino, Verónica o La Lácteo, de Córdoba", de esta manera introduce el tema Juan Imvinkelried, el presidente de la Sociedad Rural de Rafaela, que al plegarse a la situación crítica de los tambos reconoce que "la realidad la vamos a tener los primeros días del mes de noviembre cuando nos informen de qué valor va a ser el pago de las empresas".

En su diálogo con LA OPINION, el dirigente indicó que "en esto hay que ser equilibrado, la realidad fundamental es que el principal responsable es el Gobierno por llegar a este estado de situación, cuando el escenario internacional fabuloso de los cinco mil dólares por tonelada de leche en polvo no lo pudimos aprovechar; y causó una sobreoferta de leche que en parte es responsabilidad de los empresarios por la especulación y que terminó golpeándonos como pasó con todo el mundo en la lechería, como por ejemplo a Uruguay y Brasil, también". La amplia diferencia es que "siempre la variable de ajuste somos los productores, porque se habla de bajar diez centavos el litro de leche y eso sería catastrófico", si se tiene en cuenta la intención de las pequeñas y medianas industrias de retomar el valor de 0,84 peso que regía hasta fin de junio.

Al tener en cuenta toda esta situación, se puede considerar como una posibilidad abierta donde "el Gobierno tome cartas para poner dinero y comprar los excedentes, no destruir la lechería e intentar pagar un peso, es algo bueno". Más allá de todo lo que el titular de la SRR remarca es que "nosotros no compartimos ese discurso que pide 1,20 pesos o nada, desde el sector que impulsó la firma de este compromiso, porque está alejado de la realidad. Nosotros decimos que siempre que se pide algo hay que ir con propuestas y que sean realizables".

Por lo tanto, "si el Gobierno cumple y compra los excedentes de leche, hablar de un peso hasta diciembre sería muy importante porque esta es la época en la que los pastos mejoran, los commodities han bajado mucho, el maíz bajó y entonces uno podría pelearla y decir que estamos cobrando unos 30 centavos de dólar, pero de la mano de seguir trabajando y no como en el acuerdo anterior que se firmó y no nos reunimos más".

ESPERANZA

Pero como siempre remarcamos, la gente de campo no pierde nunca la expectativa y confía en las convocatorias del Grupo Lácteo para avanzar en una solución sólida. "Nosotros bregamos para que esto funcione. Esto va a ir hasta que un día

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