Con Obama confirmado, Wall Street volvió a mirar la economía y cayó 5%

Festejo para hoy, velorio para mañana.

06deNoviembrede2008a las07:45

El día después de la histórica elección presidencial en EE.UU. trajo más castigo para los mercados. Los buenos ánimos que se habían generado antes de la victoria de Barak Obama quedaron atrás tan rápido como lo que dura un suspiro. Y es que fue un día perfecto para tomar ganancias luego de varias subas consecutivas en los índices de Wall Street, sobre todo porque los datos de la economía continúan preocupando a los inversores y ahora se abre el interrogante sobre la forma en que enfrentará el nuevo presidente la degradada economía que recibe. “No hay que olvidar que ésta es una elección presidencial, que aunque el resultado haya salido en línea con lo esperado por la mayoría, sucede en una economía en plena recesión. De lo contrario, el mercado hubiese subido porbablemente en los días posteriores a la elección”, explicó Mariana de Mendiburu, de Portfolio Personal.

Sin ir más lejos, ayer se conoció que las empresas estadounidenses eliminaron unos 157.000 empleos en octubre, la mayor cantidad en casi seis años, según un informe privado de la firma de análisis Automatic Data Processing (ADP) Employer Services basado en datos de nóminas de pagos. La caída fue mayor a la prevista –los analistas calculaban una pérdida de 100.000 empleos– y tuvo lugar después de una reducción de 26.000 puestos en septiembre que también fue más alta que lo estimado con anterioridad. Así, la declinación del empleo fue la más profunda desde noviembre de 2002, cuando los EE.UU. emergían de una recesión, luego de la burbuja de las puntocom y el ataque a las torres gemelas en el 2001. Según ADP, los despidos se extendieron de las empresas automovilísticas, financieras e inmobiliarias a la firmas minoristas y otros servicios en momentos en que se profundizaba la desaceleración económica. “Este dato es de suma importancia, porque sirve como un proxi o anticipo a las cifras oficiales que dará a conocer mañana el Gobierno”, dijeron en una casa de bolsa local.

En este contexto, el temor reapareció y arrasó desde la apertura con todos los indicadores de Wall Street. Así, el Dow Jones perdió 5,05%, ubicándose en 9139,27 puntos. “Ayer el dato de ADP fue el driver justo para tomar ganancias en un mercado que había encontrado un soporte en los 8.143 puntos el 27 de octubre”, señaló un analista. En cuanto al S&P 500, que no tuvo mejor suerte, la caída fue de 5,27%, llegando a los 957,77 puntos, mientras que el Nasdaq, que venía de seis jornadas consecutivas de subas acumulando ganancias de más de 23%, se desplomó un 5,53% y quedó en las 1681,64 unidades.

Claro que también hubo otros datos que no aportaron mucho. Por un lado, el precio del crudo de Texas bajó 7,41% y terminó la sesión a u$s 65,3 por barril, después de conocerse que las reservas de nafta y destilados aumentaron en EE.UU. durante la semana pasada. Tampoco ayudaron a levantar los ánimos los datos del Instituto de Gestión de Suministros (ISM, por sus siglas en inglés), que anunció que la actividad en el sector de los servicios en el país se contrajo con fuerza en octubre y más de lo previsto por los economistas, después de dos meses seguidos de crecimiento. El índice de actividad en ese sector se situó en 44,4 puntos el mes pasado, comparado con los 50,2 puntos de septiembre y por debajo de los 47 puntos que esperaban los expertos.

Además cierto es que los inversores ya habían descontado un triunfo del candidato demócrata a la Casa Blanca. Y ahora todo estará atado a los datos micro y macro que vienen por delante, que por cierto no tienen buenas perspectivas. En rigor, las proyecciones para la difusión del dato de empleo mañana son una destrucción de 200.000 puestos de trabajo y que la tasa de desempleo ascienda a 6,3% de 6,1%. “Sin drivers positivos que generen un cambio de tendencia, no

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