Un clon que tiene la idea fija

Una nueva dinastía de bovinos clonados por Biosidus apunta a aumentar un 20% la producción de leche.

08deNoviembrede2008a las08:38

Esta semana, la empresa BioSidus anunció un nuevo logro en su tambo farmacéutico, en el cual trabaja en la clonación de bovinos y en la transgénesis para producir proteínas en la leche de las vacas, con fines medicinales y productivos: las evaluaciones realizadas en los animales con la Hormona de Crecimiento Bovino permitieron alcanzar ganancias de 20% en la producción de leche.

Se trata de una nueva dinastía de vacas clonadas y transgénicas, denominada Porteña. Los terneros nacieron hace poco más de un año y alcanzaron la madurez necesaria para se evaluados en el laboratorio, en función de su productividad. Así se llego a los resultados actuales, con los cuales se apunta a aumentar la productividad de los rodeos lecheros, a un bajo costo.

Esta proteína (cuyo nombre científico es Somatotropina Bovina) se utiliza en altas dosis y demanda un sistema muy eficiente y costoso de producción. No obstante, su obtención en vacas transgénicas podría disminuir sensiblemente esos costos: según aseguran en la empresa, la técnica desarrollada permite producir la proteína de una manera económica, que representa apenas el 10% respecto de las técnicas tradicionales, como la fermentación bacteriana.

Marcelo Criscuolo, director ejecutivo de BioSidus, explicó que una vaca produce un promedio de 25 litros diarios de leche, y que con este producto podría llegar a los 30, durante los 15 días que duraría su efecto, aplicado de manera inyectable. Si se restan los gastos de la vacuna y de un suplemento dietario, que sería necesario implementar, de esos 75 litros extra en la producción de leche, quedaría un 50% de ganancia para los tamberos.

El proyecto de Hormona de Crecimiento Bovino demandó una inversión de más de un millón de dólares y permitió comprobar la eficiencia de la utilización de bovinos como método de producción de la proteína. Con los resultados presentados, se cerraría un ciclo científico. Ahora sigue la etapa de desarrollo productivo, hasta la obtención del producto veterinario comercializable, añadió Verónica Carbone, técnica del equipo de Investigación y Desarrollo de BioSidus.

Si bien en la Argentina el uso de este tipo de productos aún no está aprobado, en el mundo representa un mercado de 500 millones de dólares anuales. De ahí deriva su perfil exportador. En América latina, los principales clientes potenciales son México y Brasil, aunque sólo participan con el 10% del total de la torta. Por eso, sólo serían los primeros pasos de la empresa, antes de avanzar sobre el mayor consumidor, EE.UU.

Mientras tanto, en la actualidad la compañía también lleva adelante otros dos proyectos biotecnológicos. El más antiguo arrancó en 2000; se trata de la Hormona de Crecimiento Humana, una proteína usada para personas con problemas de crecimiento. Hoy ya se está tramitando su aprobación ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat) para su comercialización. Las expectativas son grandes, pues este producto representa un mercado de 2.200 millones de dólares anuales.

Además, se continúa con el desarrollo del proyecto de Insulina Humana. En este caso, se siguen obteniendo animales transgénicos y evaluando su productividad. Se estima que 25 de estos clones, cuyas ubres están preparadas para producir insulina humana, podrían alcanzar para cubrir el tratamiento de todos los pacientes con diabetes de la Argentina (más de un millón y medio de personas). Mientras tanto, para las empresas farmacéuticas, este mercado equivale a 8.000 millones de dólares anuales.

Hoy, los tres programas de BioSidus están en pleno desarrollo. Pero la compañía ya comenzó a trabajar en otra iniciativa, con anticuerpos monoclonales, orientada a enfermedades relacionadas con la artritis o el cáncer. En total

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