Advierten que el régimen de reparto estatal será deficitario

Según un informe, llegaría al 6,8% del PBI en 2050; la edad y los haberes, en cuestión.

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10deNoviembrede2008a las07:35

Dados los compromisos que asumiría el Estado de aprobarse la ley que está en debate, el sistema jubilatorio de reparto caería en déficit en no muchos años más, y en 2050 el desequilibrio podría llegar a un nivel del 6,8% del producto bruto interno (PBI), si no se producen cambios de fondo en la estructura de la sociedad y en el mercado laboral. Frente a esa situación se prevé que, con el tiempo, y sobre base de la experiencia de otros países, las variables de ajuste podrían ser la edad jubilatoria -que se elevaría-, el poder adquisitivo de los haberes o el aumento de la presión tributaria y de los aportes.

Las estimaciones citadas, incluidas en un estudio de la consultora Prefinex, tienen en cuenta que el financiamiento de las prestaciones depende no sólo de los aportes y contribuciones de los empleados formales, sino también de recursos tributarios, ya que el régimen no se sostiene por sí mismo.

El informe analiza varios escenarios para evaluar los posibles déficit, con diferentes hipótesis en cuanto a la evolución de las variables del mercado de trabajo, aunque parten de dos supuestos comunes: uno es que los salarios y las jubilaciones conservarían su actual poder de compra, y el otro es que se mantendría la edad jubilatoria, ante un hecho ya previsto: la creciente participación de las personas mayores en la población total, lo que representa un desafío para los esquemas de financiamiento intergeneracional. El trabajo elaborado por los economistas Nicolás Bridger y Osvaldo Cado cita datos del Centro Latinoamericano de Demografía (Celade), que indican que mientras hoy los mayores de 65 años son el 10,4% de la población argentina, en 2050 serán el 18,7 por ciento.

En un escenario en el que las tasas de actividad, desempleo e informalidad mantienen niveles similares a los actuales, el resultado neto del sistema sería, para dentro de cuatro décadas, un déficit del 3,3 por ciento.

Baja en los haberes
En esa hipótesis, los ejercicios indican que, si se tuviera que mantener sí o sí el resultado del sistema con un déficit cero, el haber medio mensual, a valores constantes en el tiempo, pasaría de $ 1248 en 2010 a $ 789 en 2050, con jubilaciones mínimas de $ 450.

Si a ese escenario se suma como factor el cumplimiento en forma generalizada del fallo Badaro, en el que la Corte ordenó ajustar los haberes de los pasivos a la par del alza de salarios para el período 2002-2006, el resultado neto del sistema, incluyendo los impuestos que se derivan a financiarlo, sería un déficit del 6,8% del producto, en tanto que llegaría al 9,1% si se contaran sólo los recursos de fuente laboral.

En un escenario de mejora significativa de los indicadores laborales, habría un déficit de corto plazo, pero en 2050 el saldo neto sería un superávit del 2,5% del PBI, aunque ello sin considerar la aplicación del fallo Badaro. De todas formas, para evitar desequilibrios habrá dentro de varios años una baja del poder adquisitivo de los haberes.

Según explicó Cado en diálogo con LA NACION, los sistemas de reparto están construidos en muchos países al amparo de fuertes redes de contención social, a la vez que se instrumentan mecanismos complementarios, previendo el ahorro voluntario para el retiro. Respecto del primer punto, el economista consideró que en nuestro país repensar el esquema previsional debería ir de la mano de políticas como las del ingreso universal a la niñez y el acceso al servicio de salud, además de estrategias fuertes contra la informalidad y el desempleo.

Por Silvia Stang.

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