Otra vez la negligencia en uso de plaguicidas

Recaudos para una correcta aplicación. Por Alicia Cavallo, Ingeniera agrónoma.

14deNoviembrede2008a las07:16

Nuevamente se produce en el cinturón verde de la ciudad de Córdoba, donde conviven los cultivos con las casas de familia, un episodio de intoxicación por el uso indebido de plaguicidas.

Y, en este caso, se estaba utilizando un plaguicida que está permitido en Argentina sólo para cultivos de soja y de algodón. Es una mezcla de dos principios activos, o sea dos sustancias de grupos químicos diferentes, que también se comercializan por separado.

Ahora bien, los plaguicidas siempre deben ser aplicados bajo la dirección de un profesional ingeniero agrónomo quien, por su preparación, es el único que puede hacerse responsable de la recomendación del producto a utilizar sobre determinada plaga, así como de la ejecución del tratamiento, o sea la aplicación.

Los productores agropecuarios modernos deben comprender que si desean usar métodos de control de plagas también modernos, deberán respetar ciertas normas. Para obtener los mejores resultados biológicos deberán tener en cuenta:

La oportunidad del tratamiento. Esto es, el mejor momento para realizar la aplicación, que es aquel en que la plaga es más sensible y el cultivo no sufrirá daños.

Elección del producto a aplicar. Depende de la plaga, de la presencia de enemigos naturales y del destino de la producción. Además se deberá respetar la toxicidad del producto para elegir el menos tóxico y evitar el uso de productos que sean mezclas de más de un plaguicida.

La técnica de aplicación. La maquinaria, la presión, el tipo de picos, el tamaño de las gotas deben ser adecuados al objetivo que se quiere lograr y a la ubicación del lote a tratar.

Las condiciones ambientales. La temperatura, la humedad relativa y la velocidad del viento son determinantes para lograr los objetivos de controlar a la plaga y no producir daños a los cultivos o a los demás seres vivos que estén próximos.

De no respetarse estas reglas básicas pueden presentarse algunos problemas serios, como son la contaminación del ambiente, de los alimentos e intoxicaciones al hombre y a los animales.

Las precauciones básicas que deben guardarse cuando se está usando un plaguicida químico para el control de las plagas son las siguientes:

Antes de realizar el tratamiento. Conocer el producto que se va a usar (dosis, modo de acción, poder residual, método de aplicación, precauciones durante su uso, tiempos de carencia)

Leer atentamente las etiquetas hasta que se esté seguro de haberlas comprendido.

Realizar la preparación del caldo de aplicación utilizando equipos de seguridad, en lugares bien ventilados. Nunca se debe beber, comer ni fumar mientras se realiza esta tarea.

Durante la aplicación. Instruir a los operarios acerca de los riesgos que pueden presentarse.

Controlar que las maquinarias estén en buen estado.

Pulverizar en las horas más frescas del día; la velocidad del viento no deberá ser superior a 12- 15 kilómetros por hora.

Los operarios no deben trabajar solos. No se manipular los picos con las manos, ni soplar con la boca para destaparlos. No deben trabajar más de ocho horas diarias, ni más de cinco días a la semana.

Se debe alejar del lugar a las personas que no están involucradas, en especial a los niños.

La ropa protectora es imprescindible. Nunca trabajar sin ropas. El calzado también debe ser impermeable, en lo posible botas de goma.

Es imprescindible la protección de la cabeza. Usar máscaras a fin de evitar la inhalación.

No deben aplicarse plaguicidas sobre viviendas, gallineros, ni sobre otros cultivos.

No deben aplicarse plaguicidas tóxicos en cercanías de las viviendas.

No comer, beber ni fumar mientras se está trabajando con plaguicidas.

Una vez fi

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