Los costos agobian a los productores

Los fuertes incrementos de precios que tuvieron los agroquímicos, el gasoil, el flete y la mano de obra, entre los ítems más sensibles, han generado un preocupante cuadro de incertidumbre entre los hombres de campo.

14deNoviembrede2008a las13:23

La crisis económica en general, y la del sector agropecuario en particular, se refleja en estas horas en los campos productivos de Tucumán, ante la inminencia del inicio de una nueva campaña de granos.

No hay dudas de que el incremento de los costos de los diferentes insumos y combustibles llevarán a que la ecuación económica que manejaba el productor, con respecto a la campaña pasada, cambie considerablemente, sostuvo para LA GACETA Rural, el ingeniero Daniel Frascarolo, asesor técnico de los Grupos CREA del NOA.

A los costos de las semillas que tuvieron una importante incidencia, se le sumaron los de los fertilizantes y, además, el de todo el espectro de agroquímicos que incluyen los insecticidas, los fungicidas y los herbicidas.
Estos costos se incrementaron en el orden del 15 al 20 % en el caso de insecticidas y herbicidas.

Peor fue la situación en el caso del incremento en los fertilizantes, que fue muy superior.
Esto llevará a que ante los actuales planteos de manejo, el productor use más racionalmente el insumo fertilizante, o bien deje de usar algunos fertilizantes como el fósforo, sostuvo el especialista.

En el caso concreto de los fertilizantes, el incremento de los costos promedió un 60 % con respecto a la campaña pasada.

Hoy, en el caso de la urea, los valores que se manejan oscilan entre los U$S 580 y los U$S 600 la tonelada. Pero hay otros productos, como los fosforados, cuyos valores se fueron a las nubes y se habla de cotizaciones que oscilan entre los U$S 1.000 y los U$S 1.200 la tonelada. Esto, sin dudas, certifica más aún el concepto de que uso de fosforados será significativamente menor este año, cen relación con la campaña pasada.

Los combustibles
Con respecto al gasoil, el impacto que recibe el productor en cierta manera es indirecto, ya que el mayor peso lo deberán afrontar las empresas contratistas, cuyo principal insumo es el gasoil.

También el aumento de este combustible influirá bastante en el costo del flete, que será otro factor negativo que se sumará en el incremento de los costos de la comercialización de los granos, sobre todo en zonas que están alejadas de los puertos, como el NOA.

“En resumen, podríamos decir que el incremento de los costos por hectárea, dependiendo por supuesto del manejo elegido por el productor, siempre hablando con buena tecnología, será de entre un 40% y un 60 %”, señaló.

En el caso de los arriendos, los valores todavía en el NOA no cayeron en cantidades significativas con respecto a la campaña pasada, a pesar del aumento de los costos de producción. Todavía se habla de valores de U$S 140 a U$S 180 por hectárea, según la aptitud agroecológica de cada campo.

Para un productor que arrienda campos, a los costos estimados para la presente campaña, de unos U$S 300 dólares por hectárea, hay que sumarles el costo del arriendo, con la que la ecuación se hace muy finita. “Para que su campo sea rentable, se deberá pensar en lograr muy buenos rendimientos”, opinó.

Producción maicera
Una de los cultivos que sí preocupa a los productores es la gran caída de las cotizaciones en el precio de venta del grano de maíz. Sus valores se vinieron abajo en forma estrepitosa. En estos días se está cotizando el grano a entre $ 300 y $ 340 la tonelada.
Si a esto le sumamos los costos en ascenso, semillas muy caras e insumos caros, con cotizaciones bajas, el resultado está a la vista: habrá menos superficie a sembrar.

A este cóctel explosivo se le deben sumar las restricciones en las exportaciones y el gran costo de los fertilizantes nitrogenados y fosforados. Si a la cotización del maíz la comparamos

Temas en esta nota

    Cargando...