El campo reclama baja de retenciones y alerta sobre restricción de oferta para 2009

Los problemas agropecuarios no terminaron con el voto no positivo de Cobos. La crisis global agudizó los problemas que empezaron, advierten, a achicar la producción.

17deNoviembrede2008a las06:59

Las complicaciones que el campo atravesó durante los cuatro meses de conflicto con el Gobierno por el esquema de retenciones móviles, hoy suspendido, están lejos de solucionarse. Es más, la espiral descendente en la que ingresaron los precios de las commodities y la caída de la demanda y los precios internacionales de los productos agropecuarios por la recesión global, sumados a las intervenciones oficiales ponen en alerta al sector, cualquiera sea su rama de actividad.

En agricultura, los altos costos de implantación de la cosecha gruesa –que se decidió en medio de la salida del conflicto con el Gobierno y cuando los valores internacionales estaban a niveles récord– derivarán en una tendencia mayor a la sojización: se habla de un incremento en torno al 10% de la superficie destinada al cultivo, aún cuando las estimaciones indican que para ganar dinero con el “yuyito”, como lo definió la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, habrá que tener un rinde de unos 33 quintales por hectárea, cuando el promedio de la campaña pasada estuvo en torno a los 26 quintales por hectárea.

En las otras grandes ramas del negocio agropecuario el presente y la proyección a futuro son aún más complicadas. Sobre todo por la fuerte intervención estatal que, de 2006 a esta parte, sufrieron los negocios ganaderos, de carne y leche.

Por eso, desde las entidades rurales se insiste en que la salida está a la mano: bajar las retenciones y alentar las exportaciones como forma de incentivar a una producción en problemas. “Se impone una baja de retenciones de al menos 10 puntos”, remarcó el economista Jorge Ingaramo.

La compleja situación actual en los grandes rubros agropecuarios puede resumirse en:

- Agricultura: La soja sigue siendo el cultivo más rentable. Pero a diferencia de años previos habrá que lograr rendimientos 25% o más superiores a los de la cosecha previa para pagar las retenciones de 35% y quedar con algo de ganancias. Se estima que el área sembrada con soja ganará al menos 26%, de la mano de la sequía que dificultó la implantación de maíz. Así la producción final de la oleaginosa, podría superar las 50 millones de toneladas. En cambio, se espera una caída de casi 30% en la producción de maíz, sequía mediante y carísimos precios para los insumos y fertilizantes, mientras que el trigo, que ya comenzó a recolectarse, tendrá la peor zafra de las últimas dos décadas, con una producción prevista de poco más de 10,5 millones de toneladas, 35% menos que el ciclo previo.

- Ganadería: Con mercado intervenido y lista de precios máximos para la hacienda en pie, el ganado tiene valores iguales, sin contar la inflación, a los de marzo de 2006, cuando se cerraron las exportaciones. La caída de la demanda externa hizo que los precios se derrumbaran a la mitad (hoy la Hilton está en u$s 10.000 la tonelada contra los más de u$s 20.000 que costaron a fines de julio) y las cámaras frigoríficas están sobrecargadas, lo que tira para abajo el precio del novillo vivo. Los feedloteros dicen que el ganado gordo perdió 30% de su valor, desde los precios sugeridos, y hoy se vende a menos de $ 3 el kilo vivo. Así, el engorde a corral pierde entre $ 100 por cada cabeza de menos de 300 kilos y $ 400 por animal pesado. Esa situación hace que se esté encerrando menos animales: de un promedio de 90% de ocupación, se pasó a 62% para este mes.

- Lechería: La sobreoferta y el cierre de los mercados externos por la crisis determinó que las empresas de primera línea no cumplieran con el último acuerdo lácteo. Así, de tener que pagar un peso al productor, la industria desembolsa un promedio de 82 centavos por litro. Los tamberos asegu

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