Pocas ventas y precios en baja en el arranque de la cosecha de trigo

Los productores dicen que en el mercado hay una muy alta incertidumbre.

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19deNoviembrede2008a las07:18

Las cosechadoras pusieron primera casi por compromiso. Los bajos rendimientos logrados en los primeros lotes de trigo que se comenzaron a trillar en el norte del país confirman con brutalidad lo que todos suponían: que la producción de ese cereal estratégico podría caer hasta 40% respecto del año anterior, definiendo la peor campaña desde 1996.

Todos los pronósticos son lapidarios. Debido a la menor siembra, la sequía y hasta una helada reciente, la Secretaría de Agricultura admitió que la cosecha podría caer hasta un rango de 9,5 a 11 millones de toneladas, desde las 16 millones del ciclo 2007/08. Las Bolsas agrícolas de Buenos Aires y Rosario, en su estimación más optimista, ponen el techo en 10,5 millones. Desde la campaña 1995/96 que la cosecha no era tan mala.

No es que vaya a faltar el cereal en el país, donde el consumo se ubica entre 6 y 7 millones de toneladas. Pero caerá drásticamente en 2009 el saldo exportable, de unas 10,5 a 5 millones de toneladas. La montaña de plata perdida será inmensa, de US$ 1.000 millones.

En este escenario de fuerte bajón, en cualquier lugar normal los precios deberían estar en alza. Pero en la Argentina el mercado del trigo está virtualmente intervenido desde hace tres años por la Secretaría de Comercio Interior y la ONCCA, que regula las exportaciones. Por eso suceden cosas insólitas: la semana pasada, mientras en Chicago los precios internacionales recuperaban 12 dólares, aquí caían otros 5 dólares.

Los productores son las grandes víctimas. A los bajos rendimientos que obtienen (los primeros lotes norteños no pasan de 14 quintales, la mitad del último promedio nacional), por el trigo que cosecharán hasta fin de enero les pagaban ayer 110 dólares por tonelada, el peor valor en dos años. En realidad, si se respetara el precio internacional deberían estar cobrando algo más (de 130 a 135 dólares). Pero aquí, además de las retenciones del 28% que aplica el Fisco, la cadena comercial les descuenta una tasa por la "incertidumbre" reinante. La retención real, así, ronda el 40%.

La ONCCA, que vedó los embarques durante los meses de altos precios, recién ahora habilitó una cuota de exportación de 1,7 millones de toneladas, que no se llega a cubrir. Es que la oferta mundial se está recuperando rápido, y Brasil --principal cliente del país-- también se encuentra en plena cosecha.

Por Matías Longoni.

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