El "feed lot" dejó de reponer - Por Ignacio Iriarte (*)

Los engordadores a corral temen que el Gobierno deje de pagar las compensaciones, o que alargue los plazos de pago. En cualquiera de los dos casos, no quieren perder plata durante varios meses a cuenta de ser compensados, y parcialmente, en forma diferida.

28deNoviembrede2008a las07:28

Por las altas ventas y la falta de reposición, el feedlot se está vaciando aceleradamente. Los que no perciben compensaciones están saliendo porque un animal que termina hoy el ciclo de engorde arroja una pérdida de 150 a 200 pesos por cabeza.

En el caso de los exportadores, que llegaron a tener hace un par de meses más de 130 mil novillos encerrados, y que tampoco reciben compensaciones, están saliendo rápidamente de los corrales. Y es probable que en pocas semanas no quede más de un 20 por ciento de ese stock en hotelería. Están muy apretados financieramente por la restricción del crédito, por la caí¬da vertical de las exportaciones, por las dificultades para vender y cobrar el cuero y las achuras. Además están perdiendo plata en el ciclo de engorde. No pueden, además, seguir manteniendo inmovilizado el enorme capital que significan 10 ó20 mil novillos en corrales.

Algo parecido les sucede a las decenas de matarifes que tienen miles de cabezas en los corrales, y que han sufrido la pérdida del recupero. Hoy pagan por faenar. También para esta época se terminan los ciclos de engorde a corral que cientos de ganaderos hacen una sola vez al año.

Inclusive aquellos que cobran el subsidio con cuatro a seis meses de atraso no están reponiendo, porque aún cobrando la compensación (150 pesos por animal) hoy se perderí¬an entre 50 y 100 pesos por cabeza. Temen que el Gobierno deje de pagar las compensaciones, o que alargue los plazos de pago; en cualquiera de los dos casos, nadie quiere perder plata varios meses, a cuenta de ser compensado y parcialmente dentro de varios meses.

Buena parte de los engordadores más profesionales cree que el flujo de hacienda terminada de los corrales tenderá a cortarse a partir de mediados de diciembre y que más adelante (enero-febrero) el valor del ternero o de la vaquillona liviana se recuperará hasta los 3,50-4,00 pesos por kilo (los valores "sugeridos" por Moreno).

Pero al mismo tiempo temen que el Gobierno envalentonado por la caí¬da del precio del ganado no permita ninguna suba y que "hará algo llegado el momento", por lo que tampoco reponen. "Con una invernada que se consigue hoy a 3,00 pesos, con un costo por kilo ganado en los corrales de 3,50 a 3,70 pesos, y con la perspectiva del gordo a fines de diciembre o a partir de enero a 3,50 pesos o más el kilo, el negocio se presentarí¬a hoy brillante, pero lo cierto es que nadie se anima a hacerlo", aseguran.

Pero admiten: "Estamos perdiendo mucha plata con los animales que estamos terminando ahora, y la restricción del crédito también nos alcanza; la incertidumbre que genera el Gobierno es tan grande que nadie se quiere meter".

Y dejan una conclusión. "La destrucción del mercado ganadero y la caída del precio de la hacienda es tan fuerte, y la incertidumbre generada es tal que ni subsidiando con 150 pesos cada animal se puede engordar a grano".

Consumo. Se dice en estos dí¬as que el consumo está muy flojo y la calle "está muy pesada". Si la faena es muy alta, no se exporta prácticamente nada y todo se destina al mercado local, con una ingesta per cápita de entre 75 y 80 kilos (récord mundial), ¿por qué existe la percepción de que cae el consumo?

En los últimos años es mayor el número de carnicerí¬as que han abierto que el número de las que han cerrado, al tiempo que miles de autoservicios, especialmente los chinos, han incorporado carnicerí¬a a sus bocas de venta. Al mismo tiempo, los supermercados que ya vení¬an recuperando en los últimos dos años sus ventas de carne, ahora se benefician con la venta de cortes económicos provenien

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