La caída del precio del ganado no se siente en las carnicerías

Por la sobreoferta de cortes, el valor de la hacienda llegó a su mínimo nivel en 3 años

29deNoviembrede2008a las08:07

El valor de la hacienda en pie tocó sus mínimos en más de tres años en el Mercado de Liniers y agravó la crisis que vive la ganadería, afectada por la política de controles de precios y restricción de exportaciones. Con un consumo doméstico sobreabastecido y los principales mercados mundiales sin hacer compras, la demanda de animales cayó abruptamente y, con ella, sus valores.

Sólo en la última semana, el índice novillo de Liniers -un indicador de referencia- cayó el 7%, y quedó en $ 2,497. Desde el mismo mes de 2007, ese precio, que desvela al Gobierno desde la gestión de Néstor Kirchner, cayó el 17 por ciento. Sin embargo, según fuentes privadas, en las carnicerías sólo hubo una contracción promedio del 7 por ciento.

"Está en un precio bajo; ya más, es imposible. Los frigoríficos tienen problemas por la caída de los precios del cuero, el sebo y el hueso, así que lo que puedan ahorrarse comprando más barato lo van a usar para cubrir esa diferencia. Y los carniceros tienen más gastos. El alquiler que valía 1500 pesos pasó a 2500; también subieron el plástico y las prepagas", dijo el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal, Alberto Williams. Según el empresario, en barrios como Constitución todavía se puede encontrar el kilo de asado a $ 6,50.

Los precios del ganado están tan bajos que la lista de precios máximos autorizada extraoficialmente por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en Liniers se volvió abstracta. "Para tener una idea, el 13 de marzo pasado, cuando Moreno saca su última lista de precios, los precios de referencia para vaquillona y novillo eran de $ 3,95 y $ 4, y hoy las mismas categorías están a $ 2,70 y $ 2,90", detalló Víctor Tonelli, consultor en ganados y carnes.

Como en carnicerías y supermercados el precio al consumidor no ha tenido bajas significativas (más allá de ofertas puntuales), algunos especialistas sostienen que la brecha entre el precio de la materia prima y el del producto al consumidor es una de las más amplias de la historia. "En los últimos dos años, hubo una caída de 10 puntos en la participación del productor en el precio final, que estuvo cerca del 30% y ahora está en el 20%", afirmó Ernesto Ambrosetti, economista jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina.

"Carne para hoy, hambre para mañana", grafican los ganaderos, respecto de la situación que atraviesa el sector de la carne. La sobreoferta actual se debe, en parte, al proceso de liquidación de vientres que registra ya casi 25 meses, casi tantos como el tiempo que han regido el control de precios en los mercados de abastecimiento y las restricciones de las exportaciones, que están cuotificadas y tienen un tope de 500.000 toneladas anuales.

"La sobreoferta seguirá siendo muy fuerte hasta fines de diciembre y va a menguar a partir de enero. Ese mes, la exportación va a recuperar espacio, y el mercado interno, que viene de comer 85 kilos promedio per cápita, va a seguir presionando sobre un producto que sigue siendo barato. Esto va a generar un desbalance en favor de una oferta muy disminuida, que va a impactar en los precios", analizó Tonelli.

Ya ni los feed lots , que en el último año casi duplican la capacidad de sus corrales y llegaron a aportar el 50% de los animales faenados, tienen ahora la rentabilidad que les aseguraban los subsidios pagados hasta ahora por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca). "Es probable que la mitad de los feed lots que aparecieron en el último año y medio desaparezcan en 2009", pronosticó Ambrosetti. Los frigoríficos redujeron fuertemente sus compras y redujeron su faena. Tanto que el Sindicato de la Carne del Gran Buenos Aires -que integra la disident

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