En el Oeste, tras los pasos del girasol

La tecnología está permitiendo hacer girasol aún en este marco de falta de agua y bajos precios.

29deNoviembrede2008a las08:30

A pesar de la sequía, a pesar de la caída de los precios internacionales, a pesar de las barreras impositivas. A pesar de los momentos vividos... el girasol sigue vigente en la región semiárida pampeana. Claro que el escenario para esta campaña no es el mejor, pero cuando el viento sopla de frente, la tecnología siempre da una mano para enfrentar el vendaval.

Raúl Gorordo, propietario de varios establecimientos orientados a la producción mixta en Ingeniero Luiggi, Departamento de Rancul (La Pampa), es uno de los que se apoya en la tecnología de punta para hacerle frente a las adversidades. "Durante los últimos años, el clima estuvo complicado, pero nos hemos defendido gracias a los avances que presentan los últimos híbridos, con un potencial de rendimiento bastante alto, y a la tecnología Cl, que nos ha resuelto el problema de las malezas, principalmente de cardo ruso", relata.

El girasol que se siembra en el Departamento de Rancul tiene un rendimiento variable. En los últimos años y con clima extra seco, se logró un promedio de 15/16 qq en la zona oeste, y 20/21 qq/ha en la zona este.

De cara a la próxima campaña, Gorordo apuesta a igualar la performance del año pasado. "Aprovechamos los resultados de la siembra directa y la limpieza de los lotes. La idea es obtener los mismos kilos o un poco más que en la última campaña. Además, nos agarra posicionados en precampaña en materia de insumos, lo que nos permite ahorrar algunos costos", aclara el productor.

Eso sí, el hombre de Ingeniero Luiggi tiene que lidiar con un problema conocido por muchos: el déficit hídrico.

"Los perfiles están complicados, con apenas 400/450 mm, lo único que tenemos bien son las sementeras, que se han hecho con buen estándar de plantas y limpieza. Se sembraron hace 15 días, con menos agua en el perfil que el año pasado", se lamenta.

Para darle apoyo tecnológico a los productores girasoleros de la zona, ASAGIR elaboró un manual donde se incluyen las principales tecnologías aplicables en la región (Ver Un manual).

El trabajo, editado por Jesús Pérez Fernández y Alberto Quiroga, busca que la gente pueda alcanzar los potenciales de rinde para cada área, que en algunos casos puede llegar a los 4.000 kg/ha.

Según el manual técnico de ASAGIR, el girasol necesita 450 mm de agua en la región.

Sin embargo, en la zona "más del 50 % de los lotes no está en condiciones para retener el agua que necesita el cultivo", aseguró Héctor Lorda, investigador de INTA Anguil, durante la presentación del manual técnico.

El estrés hídrico también se siente en la zona oeste arenosa, donde se ubica la conocida serie Pellegrini (sur de Córdoba, este de La Pampa y oeste de Buenos Aires).

Allí, Daniel Martínez asesora unas 12.000 hectáreas. "Estamos viviendo lo mismo que hace 2 o 3 años, cuando bajamos el promedio de lluvias de 1.000 a 600 mm. Más allá del difícil panorama mundial, el girasol también se nos complica desde el punto de vista productivo", cuenta Martínez.

El asesor relata que la campaña arrancó con buena perspectiva climática inicial, aunque con poca humedad en el perfil; luego el otoño fue muy malo y de poca recuperación de lluvias, mientras que el invierno fue seco. Recién a fines de septiembre-octubre hubo una reposición de agua, pero ahora se volvió a complicar de nuevo, con mucho calor y viento que retrasan la siembra.

Pero para compesar esa falta de agua, Martínez se apoya en la Agricultura de Precisión.

"Hemos logrado ubicar los híbridos genéticamente aptos para cada ambiente, manejar el barbecho, determinar zonas de producción y, fundamentalmente, hemos logrado mayor eficiencia en el control de malezas, con barbechos químicos que nos permiten tener el lote limpio y juntar la mayor cantida

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