Cayó el 49% el transporte de cereales al puerto local

La falta de viajes impide sostener la tarifa que fijan las cámaras del sector. La situación se complica aún más, porque cuesta diversificar cargas.

02deDiciembrede2008a las07:21

Se acerca el verano y la tradicional postal bahiense de camiones con cereal esperando turno para descargar en el puerto local amenaza con no repetirse, aunque ello nada tiene que ver con una mejor organización de las tareas.

En sólo un mes, sequía y precios internacionales en baja se convirtieron en responsables de una caída del 49% en los envíos de granos a Ingeniero White, según datos proporcionados desde la dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca.

"La playa de El Triángulo hoy está casi vacía, lo que no debería ocurrir a tan pocos días de iniciarse la cosecha", expresó Aníbal Rueda, integrante de la Asociación de Transportistas de Carga de Bahía Blanca (ATCBB).

El presidente de la Cooperativa de Transportistas de Coronel Dorrego, Eduardo Jaime, señaló que la persistente sequía que afectó la región disminuyó los rindes de los cultivos zonales --trigo, cebada y girasol-- y forzó la caída en el nivel de actividad.

 "La cebada, por ejemplo, no pudo alcanzar su estado óptimo para ser comercializada por la falta de lluvias, de forma que los productores reciben importantes descuentos de precios.

Por eso la gente no vende y defiende el producto", explicó el titular de la empresa de logística Don Mario, Sergio Acevedo.

El amesetamiento en la demanda de aceites vegetales, a raíz de la crisis internacional, tampoco ayuda.

"Las aceiteras radicadas en la ciudad nos dicen que al caerse los mercados, necesitan menos despachos de soja y girasol, y eso también nos perjudica" explicó Rueda.
    
Tarifa insostenible. En la comparación interanual, lo que va de 2008 dejó un balance de 96.739 camiones ingresados al puerto, un 15% menos que en igual lapso del año pasado, destacaron desde la dirección de Estudios Económicos de la Bolsa.

Con menor nivel de actividad, las tarifas que se fijan como referencia para el transporte no pueden mantenerse en el largo plazo.

"La pugna entre los cerealistas, ante la escasez de envíos, fuerza la tendencia a la baja de las tarifas. La situación nos preocupa, porque no todos pueden subsistir en estas condiciones", admitió el presidente de la Cámara de Empresarios del Transporte Automotor de Cargas Regional Sureña (CETAC), José Fardighini.

A modo de referencia, el costo para un viaje de 300 kilómetros es de $ 79,50 por tonelada, de acuerdo con los valores fijados por la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Carga (CATAC), aunque la caída de la actividad obligaría a trabajar por mucho menos.

"La tarifa que propone CATAC no incluye el aumento del 17% que debía aplicarse en esta campaña, ya que optamos por postergarlo en vista de la mala situación que atraviesa el sector agropecuario", aclaró Jaime.

Fardighini acotó que en el sector cerealero, la falta de diversidad en las cargas impide a los transportistas compensar un escenario adverso como el presente.

"Además, tenemos un parque automotor con un promedio de antigüedad muy alto. Eso afecta directamente a la seguridad", destacó el responsable de la CETAC.

La solución, opinó finalmente Acevedo, está "en ser creativos para delinear una estrategia de conjunto que nos permita sortear la situación".


Ni el INDEC lo niega. La semana pasada el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó sobre un alza del 6,2% en el Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP), una de las más bajas de los últimos años. Si se desagregan los componentes del ISSP, el transporte de cargas bajó 29,4% en octubre, dato que refleja con mayor claridad el freno que sufre la economía al compás de la crisis global.

Productores acumulan s

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