La distribución del ingreso volvió a niveles de 2000

A pesar de que la economía creció un 50% en los últimos seis años, no hubo un cambio sustancial en la distribución de la riqueza. En las crisis suele haber retrocesos.

Por
02deDiciembrede2008a las07:38

Con el final del crecimiento a tasas chinas, el balance de seis años de expansión económica inédita dejó resultados magros en la distribución del ingreso que apenas se ubicó en los niveles de 2000 y continuó por debajo del promedio de los 90. Aunque la economía creció en la era K un 50%, un récord histórico, la desigualdad de la riqueza fue leve en comparación a las tasas de crecimiento. Para el próximo año, con una recesión en puertas, será aún más difícil equilibrar el reparto.

La desigualdad de ingresos se mide por el denominado coeficiente de Gini que calculan la mayoría de los países para tener un seguimiento de la concentración de la riqueza. Sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dejó de publicar el coeficiente desde el primer trimestre de 2007, cuando el modelo económico de comenzó a mostrar los primeros síntomas de agotamiento y el Gobierno intervino la entidad.

Según un informe presentado ayer en el Ieral de la Fundación Mediterránea por el economista Marcelo Capello, el coeficiente de Gini ronda 0,47 puntos y se ubicó en los valores del año 2000. El menor avance de los últimos años tuvo lugar en lo que va de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Desde 2007 hubo adelantos escasos en materia de equidad.

El coeficiente de Gini oscila entre valores 0 y 1. Cuanto más cerca de 1, más desigual es la distribución del ingreso. Desde el ámbito privado, los analistas advirtieron que la mejora fue demasiado gradual teniendo en cuenta las tasa de crecimiento y que en épocas de vacas flacas es frecuente que se verifique un retroceso.

Según la Universidad Católica Argentina, la informalidad laboral masiva es la principal restricción para mejorar la distribución del ingreso. La precarización laboral margina de beneficios básicos a más de 40% de la población económicamente activa, que tampoco recibe aumentos salariales negociados en forma colectiva.

En América Latina, Brasil es el país más desigual con un coeficiente de 0,58 (siendo 1 el máximo de desigualdad).

El trabajo de la Fundación Mediterránea destacó ayer el fuerte aumento de la presión impositiva en los últimos años. De hecho, en la última década el porcentaje entre recaudación y Producto Interno Bruto subió de 20% a 30%. No obstante, la mayor holgura fiscal no se tradujo en una mejora sustancial de la distribución del ingreso. “Un 98% del incremento de la presión se debió a impuestos nacionales y casi 60% del alza fue consecuencia de las retenciones y el impuesto al cheque. Pero estos impuestos no le sirvieron a las familias”, resaltó el informe presentado ayer por Capello.

La pobreza, en tanto, medida con un índice alternativo de precios, ronda 32% de la población.


Por Santiago Chelala.

Temas en esta nota

    Cargando...