Para el campo, las medidas no arreglan los problemas del sector

Los ruralistas criticaron duramente los anuncios; "es una broma macabra", dijo Biolcati.

05deDiciembrede2008a las07:04

Aun a riesgo de parecer siempre insatisfechos, los dirigentes del campo no reprimieron ayer su abierto rechazo a las medidas que anunció el Gobierno para el sector. Los líderes de la protesta contra las retenciones móviles sostienen que, ante una caída promedio del 50% en los precios internacionales y la suba de los costos, la baja de retenciones es insuficiente y el plan de engorde de terneros de tambo parece "una broma macabra", al decir del presidente de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati.

"Sólo fue una puesta en escena", afirmó su par de Federación Agraria, Eduardo Buzzi.

Aunque es la primera vez que la administración de Kirchner decide una rebaja de estas alícuotas ?para el trigo pasaron del 28% al 23%, y para el maíz, del 25% al 20%?, sólo se mostraron optimistas los ruralistas que esperan que esta decisión sea la primera de una nueva política agropecuaria. "Queremos que la búsqueda de soluciones surja del trabajo mancomunado de los sectores público y privado y que la voz de los productores y el trabajo técnico tenga cabida en los ámbitos de debate", dijo Carlos Garetto, presidente de Coninagro, que igual celebró la baja del impuesto como una señal positiva.

La rebaja de retenciones, si se traslada a los precios que exportadores e industriales les pagan a los productores, implicaría una transferencia de entre US$ 100 millones y US$ 150 millones al sector agropecuario. El costo fiscal sería de US$ 105 millones (US$ 45 millones en trigo y US$ 60 millones en maíz). Por lo pronto, en los mercados locales la tonelada de trigo se cotizó a 405 pesos: subió entre 15 y 20 pesos respecto del día anterior.

Sin embargo, por el efecto combinado de la baja de precios, la suba de los costos ?que no son tan elásticos a la baja?, las restricciones para exportar y un extenso período de sequía, muchos productores han sufrido pérdidas importantes. Dos casos extremos: un productor que sembró maíz en un campo alquilado en Pergamino ?una de las mejores zonas productivas del país? pasó de perder US$ 183 por hectárea a perder US$ 156 luego del anuncio; en el oeste bonaerense, un chacarero que sembró trigo pasará de perder US$ 169 por hectárea a US$ 148, siempre en campo alquilado.

El anuncio de la presidenta Cristina Kirchner, al que no fueron invitados los ruralistas, llegó cuando la cosecha de trigo ?que será la peor en una década? alcanzó al 30% del área sembrada, y el maíz ya se implantó en un 80%.

"Esta campaña está jugada", coincidieron todas las fuentes consultadas. El Gobierno no modificó las retenciones a la soja (que siguen en el 35%), entre otras cosas, porque los productores todavía mantienen sin vender un tercio de la cosecha vieja, que, consecuentemente, todavía no pasó por la ventanilla recaudatoria.

En cuanto a la rebaja de las retenciones por el incremento de productividad, no será aplicable en el corto plazo. Para que esa rebaja ?de 1 punto porcentual por cada millón de toneladas extra cuando el trigo supere los 13 millones, y el maíz los 15 millones? se convierta en una mayor rentabilidad se debería "volver a 17 millones de trigo y 22 millones de maíz para tener un atractivo, que a precios actuales sería de 7 y 10 dólares por tonelada respectivamente", según explicó Gustavo López, de la consultora Agritrend.

"Si se siguen restringiendo las exportaciones y distorsionando los mercados, no hay perspectivas de incentivar las inversiones", dijo Ernesto Ambrosetti, economista de la Rural. La medida para recuperar unos 600.000 terneros de tambo, que hoy se regalan o sacrifican, despertó risas entre los dirigentes. "¿A cuánto los podés vender? A 10, 30 o 40 pesos cada uno", dijo Ambrosetti.

Las entidades ruralistas mantienen en pie los actos y movilizaciones de protesta previstos para l

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