Los precios siguen debilitados - Por Flavia Rossi (*)

Si bien la baja de cinco puntos de retenciones puede aportar mayores ingresos a los productores, todo dependerá de la evolución de los precios internacionales del trigo y del maíz, que están mostrando una tendencia bajista.

05deDiciembrede2008a las07:22

La semana termina con una sorpresa. La presidenta de la Nación anunció que se recortará en cinco puntos porcentuales el arancel de exportaciones que pagan el trigo y el maíz.

Aunque el anuncio dejó insatisfechos a muchos, y los exportadores esperaban ver plasmada la decisión en el Boletín Oficial para "gastar a cuenta", los productores rápidamente acomodaron sus precios objetivos.

Motivos no faltan; los cinco puntos de diferencia implicaban (con los precios índices del miércoles) casi 30 pesos por tonelada de trigo y más de 20 pesos por tonelada de maíz que podría recibir el productor si los precios internacionales se mantuvieran estables.

Sin embargo, es precisamente ese tema el que sigue amenazando en este momento.

Los precios FOB de Argentina siguen bajando. El trigo perdió un 40 por ciento desde comienzos de octubre y el maíz 20 por ciento sólo durante el último mes, caídas que impactaron directamente en el precio recibido por el productor local.

Uno por uno. El trigo es el producto que más está resistiendo. Está entrando poco cereal al circuito –por la menor cosecha y por la resistencia del productor a vender a estos valores– y se reactivaron las declaraciones de ventas FOB durante las últimas dos semanas.

Esto hizo que la exportación cediera parte del margen para originar tonelaje. Es por esta razón que, si los precios se mantienen en los niveles actuales, la caída de retenciones del trigo podría mejorar a ambas patas de la cadena.

En cambio, el maíz es el producto más complicado. A pesar de que ya se pueden registrar exportaciones de la campaña 2008/09, el mundo no tiene interés en comprarlo.

Los volúmenes operados son escasos y la exportación está pagando muy por debajo de sus paridades teóricas porque dejaron de ser representativas.

En este caso, la mejoría de los precios dependerá no sólo del nivel de las retenciones y de los precios externos, sino que será imperativo que reactiven las exportaciones con urgencia.

Preocupante. En el contexto actual, la reactivación de los negocios parece complicada. Los precios de los cereales siguen debilitados y la tendencia no ayuda porque el mercado todavía está buscando un piso.

Tanto el trigo como el maíz acumulan bajas de 60 por ciento desde los máximos de mitad de año, dando la sensación de que están buscando el nivel que le resulte cómodo para la estructura de oferta y demanda que tienen este año.

Estados Unidos, el jugador más fuerte del mercado mundial de maíz que aporta 40 por ciento de la producción mundial, acaba de terminar de levantar su cosecha.

A pesar de que este país participa con el 60 por ciento del total de negocios internacionales y que la disponibilidad ahora es abundante, las ventas están muy atrasadas. A pesar de que ya se había recortado un 20 por ciento el saldo potencial de exportaciones por la menor producción que hubo, el ritmo de los negocios también está demorado.

Hasta la semana pasada se había comprometido menos de 40 por ciento del saldo potencial, contra el 60 por ciento que el mundo había reservado un año atrás.

El mercado debe asimilar la debilidad que está habiendo en el mercado forrajero por la debilidad que está mostrando la economía internacional y manejar la reiterada pregunta de si la molienda de maíz para etanol crecerá tanto como se creía meses atrás.

La combinación de estos factores es lo que mantuvo expectante a los compradores locales, esperando más novedades para tomar posiciones en los mercados.


(*) Analista de mercados de fyo.com
frossi@fyo.com

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