Redrado suelta más al dólar: ya no se descartan los $ 3,60 a fin de año

La demanda minorista no es aún relevante, pero Redrado convalida subas mayores a las que se preveían. En la city, el billete informal llegó a negociarse a $ 3,50.

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05deDiciembrede2008a las07:42

Todos, empresas y particulares, descuentan cuál es la dirección del billete. La meta que había empezado a digerir el mercado, de $ 3,50, ya no suena tan lejos, y la duda empieza a ser si el Banco Central -hoy dueño y señor del precio de la divisa- tomó la determinación de sobrepasarla para antes de fin de año. Queda en el recuerdo el escarmiento del presunto “castigo” a los especuladores, posterior al conflicto agropecuario, que bajó abruptamente el tipo de cambio a los $ 3, pero hay buenas evidencias, dicen los analistas, para apostar a una divisa hasta -incluso- los $ 3,60 antes de fin de año: contratos a futuro en alza, que ya alcanzaron los $ 3,47 para diciembre y los $ 3,55 para enero; un real brasileño -ayer- a u$s 2,51; una inflación doméstica “controlada” y un tipo de cambio de $ 3,70 que se ve -implícitamente- en la acotadísima fuga de capitales que sobrevive en el país, vía títulos y acciones (ver recuadro).

Ayer, el dólar minorista volvió a subir tres centavos y quedó a $ 3,45 para la venta. El mayor valor desde diciembre de 2002, y a cinco pasos de ese nivel psicológico de “$ 3,50” que, hace sólo unas semanas, podría haber generado algo más de nerviosismo. “Nuevamente se notó una compra importante de dólares por parte del público: por el seguro que genera la divisa en momentos de incertidumbre, y porque diciembre tradicionalmente es un mes con una demanda adicional por aquellos que disfrutan de sus vacaciones fuera del país”, explicó ayer Carlos Risso, de Notibancos.com. En la city porteña el dólar informal (o blue, para algunos) voló a $ 3,50.

Sorprendió el mayorista, además, con un avance inédito de tres centavos y medio (a $ 3,44), ante la constante demanda de bancos y empresas que deben atender obligaciones genuinas. Aún así, hoy nadie habla de una fuerte corrida sobre el billete, porque -tras los controles- el volumen sigue siendo escaso. Ayer se operaron en total u$s 308 millones, y al BCRA y el Nación les bastó con una intervención de apenas u$s 60 millones, según el mercado, aunque luego desde la autoridad monetaria dijeron que su saldo del día fue comprador en menos de u$s 16 millones. “Esto es nada en este mercado. Son cifras chicas. Casi que no existe la demanda. El error es tener frenada las exportaciones, que se calculan en u$s 15.000 millones: si no entra un dólar, es un problema. Y esto sigue: aunque por ahí al Central un día se le ocurre vender u$s 500 millones, y no queda uno parado”, dijo Fernando Izzo, de ABC Cambios.

Tampoco se escuchan muchas señales de alarma en la demanda del sector privado. Porque, mientras tanto, se supone que las empresas necesitarán hacerse de pesos para afrontar pagos estacionales: “En esta época del año hay más demanda de dinero en pesos, porque uno tiene que hacer frente a pago de sueldos, sueldo anual complementario y aguinaldos. Todo eso se paga en pesos”, explicó el gerente financiero de una empresa de primera línea. “Como este modelo post-convertibilidad está basado en el tipo de cambio real alto, yo veo una suba del dólar a $ 3,60 en el corto plazo. Creo que el Gobierno lo va a terminar convalidando. Siempre tuvo miedo a la estampida inflacionaria, pero los precios que tenemos en dólares ya están fijados sobre el máximo de $ 3,40 que tocó la moneda en octubre. Así que hay colchón. Para los asalariados será una pena, pero es lo que le conviene al país”.

Por Ignacio Olivera Doll.

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