El maíz tiene una hinchada fiel

Productores de todo el país llegaron hasta Buenos Aires para ver las últimas novedades de un cultivo clave.

06deDiciembrede2008a las08:25

Para algunos puede parecer una idea loca, pero para sus impulsores, convencidos, no lo es. Cuando el verbo más conjugado hoy parece ser "recortar", algunos prefieren conjugar otro: "apostar". En esa línea se enmarcó el seminario de maíz que organizó esta semana la empresa Pioneer, convencida de haber trabajado ya durante un largo tiempo hacia adentro, fortaleciéndose en tecnología y servicio, y que ahora llegó el momento, más allá de la coyuntura, de salir a contarlo.

La agricultura no es un negocio de momentos, sino, por el contrario, de plazos largos. Ese concepto atravesó las palabras de Alejandro Bibiloni, presidente de Pioneer, al abrir el encuentro y presentar al staff de la compañía, una de las líderes en el negocio maicero, más allá de un perfil bajo que, con prudencia, parece comenzar a dejar atrás.

Ahora, luego de trabajar para adentro, decidieron dar públicamente la cara. Y el seminario de maíz, que abordó temas macro del negocio y otros muy específicos de tecnología, forma parte de esa estrategia.

Tras la bienvenida de Bibiloni, siguió en las exposiciones Martín Fraguío, el director ejecutivo de Maizar, quien trazó un panorama optimista, más allá de tropiezos coyunturales, para el negocio de lo biocombustibles y su impacto como motor de la demanda de maíz.

"Habrá que seguir cubriendo las crecientes necesidades de producción de alimentos para una población que se expande. Y hacerlo cuidando el medio ambiente. Ahí seguirán pisando fuerte los biocombustibles, aunque también otras formas de energías limpias", sostuvo. Y citó un ejemplo impactante: "En Alemania generan, con un millón de hectáreas de maíz, biogás por el equivalente a 8 veces la cantidad estratégica de gas que nos manda Bolivia", explicó.

Tras ese marco alentador, Enrique Kreff, breeder de maíz de Pioneer, explicó algunos conceptos sobre los que se asienta el programa de mejoramiento de la compañía. Explicó en profundidad en qué consisten las técnicas que utilizan, como la de los haploides duplicados y los marcadores moleculares (que permiten acelerar el desarrollo de los híbridos) y puntualizó que están enfocados "en el rendimiento y en la estabilidad, enfermedades y muchos detalles como floración y ciclo". Kreff explicó que tienen un foco muy importante puesto en el gen de tolerancia al mal de Río Cuarto, cuya inclusión permite tener plantas bien distintas para enfrentar uno de los peores enemigos que tiene el maíz en la Argentina. También trabajan fuerte en roya, fusarium o antracnosis, por ejemplo.

"El efecto final que buscamos es el rendimiento, pero su obtención está dada por una suma de cuestiones, como la resistencia a enfermedades, insectos, herbicidas y sequía, por ejemplo", indicó.

Poco después, Víctor Trucco, uno de los fundadores de Aapresid, institución de la cual es presidente honorario, puso estas cuestiones más en perspectiva.

Consideró que los países y las empresas progresan hoy adaptándose a la nueva economía, en la que se destacan redes cada vez más competitivas, basadas en el conocimiento.

"No importa ser grandes o chicos, sino ser competitivos. Y la competitividad se logra con escala, pero la escala puede lograrse con redes", lanzó Trucco. Por eso, consideró que, hoy por hoy, frente a esta coyuntura compleja, los productores de maíz "tienen que ver más allá del maíz; tienen que ver todas las cosas que el mundo necesita y que se hacen basándose en él, como carne, lácteos o huevos, por ejemplo, que seguirán siendo demandadas".

Sobre el final de las exposiciones vinculadas al negocio del maíz, Tomás Sundblad, Gerente de Agronomía de Pioneer, mostró la importante red de obtención de datos que la compañía tiene en todo el país, que le permite interactuar luego con otras áreas de

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