Cereales frente a una sobreoferta mundial - Por Flavia Rossi (*)

Aunque la Argentina todavía no está exportando, debe seguir de cerca lo quepasa en la plaza internacional, donde se configura una oferta abundante.

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12deDiciembrede2008a las07:14

Poco fue lo que reaccionó el maíz local frente a la prometida baja de retenciones. La exportación está virtualmente cerrada y el mercado sigue somnoliento a la espera de poder zambullirse en el comercio.

Los precios distan de los niveles de mediados de año, cuando la tonelada valía más de 500 pesos. Por estos días, el maíz viejo vale 260 pesos y son pocos los negocios que se hacen en la zona de puertos.

Aunque la Argentina todavía no está exportando, debe seguir de cerca lo que pasa en la plaza internacional. Es allí donde el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) hizo interesantes observaciones, confirmando que ese país exportará incluso menos de lo que se estimaba hasta el mes pasado y que utilizará mucho menos maíz para elaborar etanol.

El crecimiento anual de la molienda para energía no será superior a 30 por ciento como se afirmaba antes. De hecho, la suba apenas superará 20 por ciento el nivel del ciclo 2007/08. Si estas ideas se confirman, Estados Unidos pasaría a trabajar con un balance casi tan holgado al del ciclo pasado, abandonando la hipótesis anterior de un ratio stock/consumo de nueve por ciento (contra 12,7 por ciento del ciclo pasado) y pasando a un ratio en torno a 12,1 por ciento.

Cuando la Argentina vuelva a competir, deberá hacerse espacio en un mercado más sobreofertado de lo que se pensaba meses atrás.

Trigo. Esta semana se aceleró la comercialización. El valor pagado por la exportación se estabilizó en torno a los 400 pesos, lo que fue equivalente a 118 dólares. Si bien el precio de mercado está lejos de los niveles previos a mitad de noviembre, en medio de la cosecha el productor está aceptándolo.

Es que el contexto requiere actuar rápido y sin demasiados titubeos. Los rindes fueron malos y la baja de precios golpeó los balances de las empresas, aumentando la necesidad de efectivo en plena cosecha.

Además, se descuenta que con la caída de producción que habrá en la campaña 2008/09 (rondaría entre 9,5 millones y 10 millones de toneladas), el saldo exportable será reducido tanto en volumen como en período de tiempo.

Si bien las alternativas no son muchas, lo importante es tener en cuenta que los precios internos son buenos si se los toma en el actual contexto.

Por un lado, las cotizaciones internacionales siguen presionadas como consecuencia de la elevada oferta de trigo que hay en el mundo, la que ha deprimido los valores FOB hasta dejarlos en torno a 170 dólares por tonelada.

Por otro lado, la preocupante pérdida de producción obliga a los exportadores a renunciar al margen con el que originaban hasta fines de noviembre. Precisamente, las pizarras de esta semana estuvieron reflejando la capacidad de pago del sector si efectivamente las retenciones estuvieran en 23 por ciento, a pesar de que la rebaja de cinco puntos sobre la exportación de los principales cereales todavía no fue formalizada.

Los valores actuales son mucho más interesantes al compararlos con los precios de los pares de Chicago, ya que el descuento está en torno a los niveles más bajos del año.


(*) Analista de mercados de fyo.com
frossi@fyo.com

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