Blanqueo: se votó con polémica y ahora lo apuran en el Senado

La oposición en Diputados denunció que no se lograron los votos suficientes para aprobarlo en particular. Y anunció que hará una presentación ante la Justicia. Pero el oficialismo se escudó en la Constitución para legitimar su aprobación.

12deDiciembrede2008a las07:27

En medio de un confuso episodio que terminó en escándalo, los diputados votaron ayer de madrugada el proyecto de blanqueo de capitales. Pero la oposición denunció que el trámite fue irregular y advirtió que podrían recurrir a la Justicia para pedir su anulación. El oficialismo rechazó las críticas y aceleró los tiempos en el Senado -donde logró sacar dictamen ayer mismo- para convertir en ley el paquete anticrisis donde está contenida la polémica iniciativa.

En ese marco, la oposición anunció que impugnará judicialmente el capítulo que otorga amplias facilidades para repatriar capitales. Alegan que al ser votado por los diputados -ayer por la madrugada- no alcanzó la mayoría especial que consideraban necesaria para su validación.

El Gobierno rechazó el argumento y celebró la ventaja de 128 a 100 votos que obtuvo ese articulado durante su tratamiento en particular. Le faltó un voto para conseguir la mayoría absoluta que exigía el arco opositor. En la votación en general, el oficialismo se había impuesto por 131 a 104. En el camino desertaron tres de los 23 aliados que acompañaron el proyecto inicialmente.

Anoche, los bloques de la Coalición Cívica, el macrismo y el adolfismo ultimaban detalles de una presentación conjunta en la Justicia. Pedirían a la Corte Suprema una declaración de certeza sobre la constitucionalidad del procedimiento avalado por la mayoría oficialista. Mientras que Claudio Lozano, diputado por la CTA, por la CTA, iría por su cuenta a la Justicia Federal a plantear la nulidad de la votación.

También estudian la posibilidad de impugnar en Tribunales otras fuerzas que durante el debate exigieron una mayoría especial. Entre ellas, la UCR, los ex aristas del SI y los peronistas que desertaron del bloque K junto a Felipe Solá.

El ex gobernador bonaerense es de ese lote es el más inclinado a pedir la anulación (llegó a anunciarlo, antes de comprobar que en su tropa hay posiciones divididas), mientras que los radicales son los más remisos. De hecho, sus senadores legitimaron el tratamiento del proyecto al dar la discusión en comisión. Uno de ellos es el jefe del partido, Gerardo Morales. Por su lado, los socialistas se sumaron a las quejas, pero se excluyeron de toda acción extraparlamentaria.

El eje de la controversia radica en el artículo 75 de la Constitución Nacional, que exige la mayoría absoluta de la totalidad de cada cámara para "establecer y modificar asignaciones específicas de recursos coparticipables".

El jefe de los diputados K, Agustín Rossi, alegó en el debate que el paquete requería de mayoría simple, porque lo recaudado por el blanqueo (un impuesto especial que va de 1 al 8 % del capital) se coparticipará con la provincias y no tendrá asignación especial. La oposición sostuvo que se crea un impuesto que modifica las alicuotas de la coparticipación y por lo tanto la ley requiere mayoría absoluta. No solo polemizaron los políticos: hasta constitucionalistas reconocidos discreparon sobre la validez de la votación (ver pág. 6).

Para aportar a la confusión, el kirchnerismo apeló fuera de tiempo al voto del presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner -quiso hacerlo cuando ya se había votado- para alcanzar los 129 que exigía la oposición.

Las deserciones en su tropa hicieron sufrir al oficialismo para la obtención del quórum y del número para que la ley fuera aprobada en general. Pero los aliados Ariel Basteiro (socialista), Francisco Delich (ex juecista) y Mónica Torfe (renovadora de Salta) le dieron la espalda al blanqueo en la votación en particular. Así, los 131 votos iniciales cayer

Temas en esta nota

Seguí leyendo