En enero arranca un nuevo peso mínimo de faena que generará mayores pérdidas al sector ganadero

Será de 280 kilos a partir de los 260 actuales. Con esto se promoverá la salida de animales con exceso de grasa de los feed lots (un subproducto que hoy no vale casi nada).

Por
16deDiciembrede2008a las15:37

A partir de enero próximo el peso mínimo de faena será de 280 kilos (desde los 260 que rigen en la actualidad). La medida, lejos de promover un aumento de la oferta de carne, generará mayores pérdidas económicas en la cadena ganadera (pérdidas que alguien tendrá que pagar, ¿quién?, hagan sus apuestas).

“Esta es una medida de coyuntura que no sirve absolutamente de nada si no viene acompañada de un incentivo para producir animales pesados", dijo hoy a Infocampo el asesor ganadero Victor Tonelli. "El gobierno cree que sólo con aumentar el peso de faena soluciona una crisis que cada día que pasa tiene menos salida”, añadió.

Con el aumento del peso mínimo a 280 kilos por cabeza “no se va a correr el promedio de faena, porque no hay ninguna señal de que al gobierno le interese la producción de animales pesados", explicó Tonelli, en referencia a la categoría que tradicionalmente se destinó al mercado exportador y que hoy casi ningún frigorífico quiere por el combo restricciones a la exportación + caída de la demanda internacionales de carne vacuna.

"Mientras por un lado se sigue incentivando la producción de animales para consumo con las compensaciones a los feed lots, por otro se desincentiva la producción de novillos pesados con las barreras para exportar; con esto el peso de faena va a tender siempre a bajar, o en el mejor de los casos mantenerse”, añadió.

Por otra parte, Tonelli indicó que un animal de más de 280 kilos proveniente de un feed lot suele tener un gran porcentaje de grasa, un subproducto cuyo valor de mercado es insignificante. “Nadie va a comprar un animal con demasiada grasa porque hoy eso es pérdida; los ingresos por recuperos (cuero, hueso y grasa) ya casi no existen”, apuntó.

En el mismo sentido, Angel Girardi, directivo de la Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa), sostuvo que con los niveles actuales de faena de hembras la ganadería argentina va por mal camino.

“Si sólo se premia el consumo interno y se vive castigando a la exportación, terminaremos produciendo animales lo más livianos posible y sacándonoslos de encima rápido para evitar seguir perdiendo”, indicó Girardi.

Todo esto, obviamente, tendrá un impacto en la comercialización de hacienda. "Toda retracción de oferta trae aparejada una suba de precios, cosa que obviamente se evitará, teniendo el productor que asumir los costos de tal engorde”, dijo a Infocampo el consignatario Carlos Pujol.

Temas en esta nota

Seguí leyendo