El día después: Wall Street perdió 1,10% por malos balances de los bancos

En una rueda volátil, los inversores volvieron a mostrarse cautelosos luego del rally del martes. Dicen que, a pesar de la Fed, los problemas para EE.UU. van a seguir golpeando.

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18deDiciembrede2008a las07:25

Con cierta fatiga tras el rally del día anterior, Wall Street tuvo una jornada errática que terminó con un rojo de hasta 1,12% como el caso del Dow Jones. Los mercados internacionales todavía no se deciden si la reciente movida de la Reserva Federal (llevando el costo del dinero a cero) terminará por ayudar a la economía a despegar. O, por el contrario, si esto debilitará más aún al dólar (ayer tuvo la mayor pérdida contra el euro desde 1999 cuando la moneda común empezó a cotizar) y acrecentará el déficit fiscal de la mayor potencia del mundo.

Los efectos colaterales de la decisión de Bernanke, además de la explosiva devaluación del dólar, fue una importante suba de los T-Bonds. El rendimiento del bono a 10 años, cuya evolución es inversa al precio, cayó hasta ubicarse en 2,18% anual desde el 2,36% del día anterior. El razonamiento es simple: la Fed ya alertó que compraría deuda del Tesoro a mansalva para inyectar liquidez en la plaza financiera. El malhumor, en una rueda muy volátil que no definió tendencia prácticamente durante todo el día, provino de otro decepcionante balance por parte de Morgan Stanley. El banco estadounidense reportó una pérdida trimestral mucho peor a la esperada y dijo que sus pérdidas por operaciones llegaron a u$s 2.200 millones en el cuarto trimestre fiscal que terminó el 30 de noviembre, o u$s 2,24 por acción, desde un saldo negativo de u$s 3.590 millones, en el mismo período del año previo. “Los números no son buenos”, dijo a Reuters Sal Arnuk, gerente de operaciones de Themis Trading.

“Están reduciéndose en muchas y muy diferentes líneas de negocios, así que uno se pregunta cuál es el retorno sobre el capital que habrá al final del camino”, comentó. Morgan Stanley indicó que quería ahorrar costos por otros u$s 2.000 millones, aunque la cifra incluye el efecto anualizado de los recortes de empleos anunciados anteriormente.

Luego de la histórica decisión de la Fed llevando la tasa a cero, no son pocos los que se preguntan cómo sigue la película. “El clima económico no va a cambiar demasiado. Vamos a tener que pagar por haber vivido por encima de nuestras posibilidades durante una década”, dijo a Bloomberg Warren Koontz, de Loomis Sayles & Co. Parte de esa sensación es la que quedó, después de la euforia, entre los operadores. Es que también pesan datos negativos como el de los precios al consumidor estadounidenses que cayeron a una tasa récord en noviembre (1,7%) por segundo mes consecutivo, el mayor retroceso desde su publicación en 1947. Pasada la euforia post Bernanke, varios hablan de una posible deflación que –de la mano con la recesión– pinta el panorama para una estanflación (el peor de los mundo imaginados).

“Hay una puja recientemente entre una economía que está en recesión (que probablemente empeore ahora) y los mercados crediticios que están empezando a curarse o por lo menos mostrando señales en ese sentido”, dijo Richard Campagna, chief investment officer de 300 North Capital. Todavía haya mucha incertidumbre en Wall Street, ahora también fomentada por los números de los bancos que todavía no hay depurado la crisis.

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