Se lanzó el plan canje de heladeras para contrarrestar el enfriamiento económico

Los consumidores deberán entregar su heladera vieja, lo que ahorrará costos de fabricación. Comercios tendrán rentabilidad acotada. Se busca sostener la actividad.

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19deDiciembrede2008a las07:14

El anuncio se vistió en parte de ahorro energético, pero la presidenta Cristina Fernández de Kirchner admitió ayer que el objetivo es “el sostenimiento de la actividad económica”. Fue el lanzamiento del plan canje de heladeras, por el cual los consumidores entregarán una vieja y recibirán otra nueva, a un precio menor del que pagan hoy –$1.440– y financiado en 12 cuotas de $ 127. La tasa del 11% que se aplicará a los consumidores también correrá para los fabricantes, que recibirán casi $ 773 por heladera entregada para capital de trabajo, y lo devolverán en 12 cuotas de $ 68. El objetivo es colocar 100.000 de estas heladeras durante los próximos meses, para evitar que el sector que las produce afronte despidos y suspensiones.

“La línea blanca es un sector de actividad que ocupa 50.000 personas entre puestos de trabajo directos e indirectos”, apuntó la primera mandataria durante la presentación realizada en Olivos, dejando entrever que el plan podría extenderse a lavarropas y aires acondicionados. También dijo estar sorprendida por lo importante que son “las expectativas en la economía” (ver abajo), y pidió que “todos contribuyan al sostenimiento de la actividad”.

Desde el inicio de la crisis económica, fue el discurso presidencial que más reconoció los problemas de la coyuntura actual. Ayer se conoció un dato de evolución interanual positiva para el tercer trimestre (ver página 6), pero en el Gobierno saben que será el último buen número del 2008. “De la teoría del desacople tuvimos que pasar al reconocimiento de la situación. Sin políticas activas el año próximo íbamos a tener crecimiento cero”, admitió un funcionario de Casa Rosada.

En Olivos estuvieron los ministros de Economía (Carlos Fernández), Interior (Florencio Randazzo) y Producción (Débora Giorgi), así como gobernadores, el secretario de la CGT, Hugo Moyano, y empresarios del sector involucrado. “El plan canje de heladeras es interesante, motivador, vamos a ver cómo se implementa”, dijo Roberto Lenzi, presidente de la Cámara Argentina de la Industria de la Refrigeración y el Aire Acondicionado (Cairaa).

Este empresario, titular de la fábrica rosarina Briket, cuantificó que “en la Argentina se fabrican 700.000 heladeras por año y en su mayoría están destinadas al mercado interno. El problema que tenemos es la importación desde Brasil, cercana al 30% del mercado, y que afecta a la industria nacional”. También apuntó que el plan canje “nos favorece en cuanto al mantenimiento de la mano de obra”.

Para la elaboración de este plan, hubo que negociar con todos los eslabones de la cadena. De los proveedores de insumos, especialmente la industria siderúrgica, que recibirá las heladeras como chatarra y entonces podrá abaratar costos. “Ellos aportarán el 50% de la reducción del costo”, afirmó la presidenta. Los fabricantes obtendrán un financiamiento que les resultaba imposible o más caro durante los últimos meses. Mientras que el comercio tendrá un margen acotado, de $ 114 por unidad vendida.

En el proceso de reciclaje participarán el Centro de Industriales Siderúrgicos (CIS) y la Secretaría de Ambiente. El financiamiento, en tanto, será canalizado por un fideicomiso estatal que podría instrumentarse desde el Banco Nación. La primera mandataria habló de una tasa del 11%, aunque la diferencia entre préstamo y devolución total (para consumidores y fabricantes) arroja la mitad. Según algunos funcionarios, pudo haber algún error en el anuncio, pero la tasa finalmente será del 11% previsto.

Por Lucio Di Matteo.

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