China es cada vez menos un amortiguador de la crisis

Ya hay quienes estiman que su economía crecerá apenas 5% en 2009 (tres puntos menos que en 2008), y dudan de que logre compensar la menor actividad mundial.

23deDiciembrede2008a las07:40

China podría defraudar a quienes arriesgaban hace unos meses que su sola expansión serviría para “compensar” la caída de las grandes economías, y aliviar el impacto sobre los emergentes. Con todo el peso de esa recuperación sobre sus espaldas, el Gigante Asiático insiste en darle pelea a la crisis hasta donde sea necesario, aunque no siempre logre saciar las expectativas de los mercados. Ayer, el Banco Popular de China (BPC) recortó sus tasas de interés por quinta vez desde septiembre para estimular su mercado interno: bajó el costo de los préstamos bancarios en 27 puntos básicos (de 5,58% a 5,31%), y la tasa referencial para los depósitos de 2,52% a 2,25%. Pero, aún así, los analistas consideraron que frente a las expectativas que se tenían la medida resultó ser demasiado tímida. Sobre todo después de que la Fed y el Banco Central de Japón dejaran las tasas a 0. A fines de noviembre, recordaron, la entidad había sido más agresiva al reducirlas en 1,08%.

“Creo que el mercado tenía descontado que, obviamente, China debe llevar adelante estas políticas de manera de evitar males mayores en su propia economía. Nadie a esta altura niega que vaya a haber una desaceleración mundial; y tampoco en China. Si su desaceleración es más profunda, y su crecimiento es menor al 8%, lo van a sentir todas las economías del mundo”, explicó el analista de Silver Cloud, Javier Salvucci.

Desde hace meses, China implementa políticas fiscales y monetarias altamente agresivas para hacer frente a la menor actividad y a la menor presión sobre los precios. Algunos bancos y organismos, entre ellos el FMI, advirtieron que el crecimiento de China podría moderarse a un 5% el año que viene. Es un gran freno, si se lo compara con el nivel de crecimiento de los últimos años (11,9% en 2007) y la participación que China tiene en el crecimiento mundial (del 50%).

“Nosotros hubiéramos creído que, dada la acción en Estados Unidos y en todo el mundo, el BPC estaría inclinado a ir más allá. Aparentemente ellos piensan que esto será suficiente para mantener la estabilidad financiera en el corto plazo”, opinó ante la agencia Reuters el economista de Citigroup en Shanghai, Ken Peng.

Ayer, además, el banco central chino también redujo la cantidad de dinero que los prestamistas comerciales deben mantener depositado en el organismo en medio punto porcentual. Eso, para los economistas, podría liberar crédito adicional por 300.000 millones de yuanes.

“Están recortando a la baja todas las proyecciones, muy aceleradamente. Que China crezca al 5% es un ajuste bastante sustancial respecto de la proyección que veníamos manejando. China necesita tasa más elevadas, con lo cual me imagino que va a mostrar una política mucho más agresiva”, explicó el economista jefe de Ecolatina, Rodrigo Álvarez. De todos modos, dice, tiene un margen amplio para hacerlo: por su capacidad de ahorro (tenía ayer u$s 1,89 billones en reservas), y por su bajo nivel de deuda en términos del PIB, que es “del orden del 25% , frente al 50% de las economías desarrolladas”.

El stock de divisas extranjeras de China se redujo en octubre por primera vez en cinco años: unos u$s 16.000 millones, desde los u$s 1.906 millones que había acumulado hasta septiembre. Es, incluso así, el mayor stock de divisas del mundo, y supera la suma del que hoy tienen juntos Japón y Alemania (lo dos países que lo siguen en esta cuestión). “A China no le perjudicaría en nada si las reservas bajaran. Está extraordinariamente bien posicionada en términos de cobertura de importaciones, y de deuda externa”, consideró Stephen Green, de Standard Chartered en Shanghai. Para el director del Instituto de Planeamiento Estratégico, Jor

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