Los especialistas no creen que las medidas le den rentabilidad al campo

Aseguran que los saldos exportables son muy bajos y no impactan sobre el productor. Consideran que la baja de las retenciones debe ser mayor.

24deDiciembrede2008a las07:06

Economistas y expertos descartan que la ratificación de la baja de cinco puntos en las retenciones que afectan al maíz y el trigo y la implementación de programas de incentivo para estimular la producción de ambos granos, tengan impacto en las decisiones de siembra de la campaña 2009-2010 como busca el gobierno.

“En términos de expectativas el anunció no fue positivo. Se dejó filtrar una posible baja de retenciones para la soja y el girasol, que sí hubiera sido bien recibida, pero finalmente se desechó alimentando nuevamente un clima de roce y confrontación que alejan las soluciones”, sostuvo Mariano Lamothe, economista jefe de Abeceb.com y especialista en comercio de granos.

Según el analista con los actuales niveles de retención y precios internacionales -se ubican a la mitad de los que se registraban un año atrás- sólo la Pampa Húmeda es rentable.

Para Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la Sociedad Rural Argentina, la reducción de las retenciones para el Estado es sólo un esfuerzo fiscal de 100 millones de dólares y para los productores una medida que no mejorar su margen.

“Hoy, de los cuatro cultivos más importantes -girasol, trigo, maíz y soja-, sólo quien tiene escala logra rentabilidad en los tres primeros”, agregó. “Para mover el amperímetro las retenciones deben ser cero”, explicó.

En tanto, Jorge Solmi, especialista en granos de la Federación Agraria Argentina, consideró que en los rubros que se dieron la reducción de retenciones los saldos exportables son muy bajos sin impacto para los productores.

“En el caso del trigo, la venta al exterior está prácticamente cerrada”, sostuvo. “Quien gana con esta baja es la industria. El trigo vale la mitad del año pasado pero el pan cuesta el doble. Esta medidas transfieren riqueza del productor a la industria”, agregó.

Maíz y trigo plus

En cambio, el rechazo no fue unánime a la decisión del gobierno de bajar las retenciones según escala de producción cuando la cosecha total del país en cada cultivo supere cierto volumen.

“Diferenciar a los chicos de los grandes es positivo y también es un acierto la forma de devolver esos puntos extra de retención adicional que deja de pagar el productor”, fue la evaluación de Lamothe.

“Para pasar de los actuales 10 millones de toneladas a los 13 millones en la cosecha 2009-2010 (necesario para que entren en vigencia las nuevas bajas de retenciones) deben cambiar los precios internacionales y no haber retenciones”, fue la opinión de Ambrosetti.

Para Solmi, estos programas (Maíz Plus y Trigo Plus) sólo funcionan en economías dirigidas. “Cuando hay un organismo que decide la siembra y los productores se esfuerzan para alcanzar las metas. Acá la decisión de siembra la toman los propios productores que no pueden ponerse de acuerdo con sus vecinos para alcanzar las toneladas necesarias”, concluyó.


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Fuerte enojo de los productores

“Los ánimos quedaron bastante caldeados. Si recorrieran la provincia verían que la gente está destrozada, con necesidades puntuales, pero nos están mintiendo”. Hugo Iturraspe, titular de la Sociedad Rural de Santa Fe, describió así el sentimiento que produjo ayer en el sector el discurso de la presidenta; el dirigente dijo que podrían volver las protestas, tal como sucede ya en Entre Ríos.

La entidad que representa ya elevó una nota a Carsfe para analizar los pasos a seguir. “Queremos empezar a dialogar y nos empujan al abismo”, se quejó Iturraspe, para quien las medidas “no sirven porque nos hablan de bajas pequeñas a las retenciones sólo de trigo y maíz, que se van a descontar en 2010, y nosotros necesitamos medida ya para po

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