Dónde invertir cuando el mundo pende de un hilo

Creen que el año que viene se agravará la recesión. Pero que, aún así, el mercado podría ofrecer oportunidades si empieza a anticiparse a una recuperación en la economía mundial.

26deDiciembrede2008a las07:47

Los precios son atractivos para todos. El problema, dicen, es definir cuándo entrar. El 2009 podría ser el año de una fuerte recuperación en los mercados globales, capaz de dar oportunidades históricas para quienes sepan verla antes que el resto. Pero lo seguro es que será, también, el año de una novedosa recesión en Estados Unidos, que contagiará a todas las economías del planeta, y que podría dejar en la ruina a inversores arriesgados que den pasos en falso. Frente eso, algunos analistas ya aprendieron a ensayar algo de futurología para sus clientes: describen, primero, el escenario macro que ellos creen más probable para los próximos doce meses; y sugieren, después, cuáles deberían ser sus apuestas para convertirse en los “ricos” de la próximas décadas.

“De acuerdo con mi escenario base, hasta fines de 2009 las tasas van a estar en niveles mínimos, y la inflación va a estar contenida. Con lo cual hay que tener una cartera muy conservadora, que consista en tener una gran parte en activos líquidos, otra gran parte en renta fija y algo menos en oro, y que permita ir entrando lentamente en la Bolsa norteamericana”, precisó el economista Luis Palma Cané. En su consultora, que da asesoramiento sobre inversiones internacionales, están aconsejando apostar, a grandes trazos, un 30% a la liquidez, otro 30% a bonos soberanos y corporativos, y el resto, a renta variable y oro. Pero para eso, claro, sugieren extrema prudencia: mirar de cerca el S&P 500 en la Bolsa de Nueva York, y entrar sólo tímidamente en acciones cuanto éste toque los 800 y 850 puntos; tantear el oro, también, en un piso de entre u$s 700 y u$s 750 la onza.

Esta semana, los economistas de Credit Suisse emitieron un comunicado en el que recomendaron “diversificar el riesgo inversor”, y consideraron “poco probable” que los commodities retomen sus máximos. Para ellos, la excepción será, muy seguramente, el oro: porque prevén una depreciación del dólar, que debería favorecer una suba del metal, y porque advierten que las bajas tasas de interés reducen los costos de oportunidad de su tenencia. Con ellos coincide Alejandro Bianchi, de InvertirOnline: “Será un gran año para el oro, como refugio de valor de los inversores que quieran salir del dólar”.

En segundo lugar, los analistas ubican a los bonos soberanos; sólo un poco antes que los títulos “corporativos” de mejor calificación crediticia. “Yo tomaría a dos años de plazo, buscando buena tasa. Y en los corporativos, sólo investment grade”, sugiere Palma Cané. Para Credit Suisse, los bonos de emisores con garantía estatal y de mayor solvencia (sobre todo los indexados) ofrecen atractivas posibilidades de entrada.

Respecto del dólar, todos descuentan que prolongará su depreciación frente al euro en los próximos meses. Pero la discusión está en el largo plazo. “En el primer semestre seguramente sigamos viendo mucha volatilidad”, consideró el analista de Silver Cloud, Germán Bertosa. “Pero está claro que Europa puede sufrir un poco más la crisis, en cuanto a restricciones en el crédito, y quizás el BCE deba bajar las tasas. Eso podrá ir presionando al euro hacia abajo, y dejará al dólar un poco más fuerte. A más largo plazo, el dólar se va a devaluar, pero no estoy tan seguro que lo haga en el corto plazo”, agregó.

La mayor cautela se deberá tomar a la hora de evaluar las acciones. Y algo más de indiferencia, dicen, sobre los inmuebles. “Hay una gran cantidad de papeles que, por sus precios, para el mediano plazo parecen interesantes. Creo que va a depender un poco de qué tan bien encare las cosas Obama para termina de sacar a Estados Unidos de la crisis. Y de ocurrir eso, la

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