Sigue la inversión tecnológica

La investigación en genética no se frena. Nidera mostró nuevos materiales, cada vez más específicos.

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27deDiciembrede2008a las08:26

Ahora el asunto pasa por coordinar las fechas de siembra, y de las heladas, con la evolución de cada genotipo triguero. Así, los ensayos apuntan a evaluar el comportamiento de los materiales, por ejemplo tomando datos del momento de espigazón, buscando que ocurra después de la última helada pero no mucho después, de modo que temperaturas excesivas no aceleren demasiado el llenado de grano. Mucho calor equivale a granos más chicos y menor peso de grano.

Esta es una de las inquietudes de los fitomejoradores de Nidera una década después de la introducción de los trigos Baguette. Y fue una de las cuestiones técnicas que se pudieron ver de cerca en la jornada de actualización que la empresa desarrolló la semana pasada en el Establecimiento La Ballenera, cerca de Miramar, en la zona triguera más importante del país. Una puesta en escena similar se había desarrollado días atrás en Venado Tuerto, corazón de otra región importante.

En esta etapa se ha ido ganando en especificidad. "Siempre el objetivo ha sido buscar el máximo rendimiento posible, revolucionando la forma de cultivar trigo de la mano de la genética Baguette. Hoy no estamos en una etapa tan disruptiva como al comienzo pero sí complementaria, en el sentido de que para cada condición de manejo y cada zona hay diferentes opciones", explicó Martín Descalzo, gerentes de marketing de Nidera Semillas.

Con todo, lo que se busca en general es la evolución sobre materiales ya probados, como el Baguette 21, un trigo con alto potencial de rendimiento pero que ahora fue "perfeccionado" con la salida del Baguette 31, que incluso presenta mejor calidad de grano, y es especialmente recomendado para el sudeste costero bonaerense. También se destacaron los Baguette 17, 18 o 30, surgidos para complementar variedades existentes.

"La meta de Nidera Semillas es tener para cada ambiente productivo una variedad que posibilite alcanzar los rendimientos que esa región permite obtener. Permiten al productor planificar sobre la base de la genética Baguette, tener alternativas para diversificar fechas de siembra, calidad de grano, condiciones sanitarias y no estar apoyados en pocas variedades", destacó Diego Delger, gerente comercial.

En el marco de pruebas compartidas con otras empresas, para testear tecnologías que pueden agregar valor al cultivo de trigo, Nidera presentó también su nuevo programa de cebada. "Es un cultivo que viene creciendo y queremos aportar un salto genético. Ahora se están utilizando materiales con muchos años en el mercado y creemos que podemos aumentar rendimientos", enfatizó Descalzo.

En suma, se trata de sumar tecnologías por más potencial de rendimiento y rentabilidad.

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