Blanqueo de capitales: será prueba de fuego para credibilidad del Gobierno

Sin confianza, en las puertas de una recesión y con un clima de inversión enrarecido, la repatriación sería poco efectiva y podría tener un efecto bumerán para Cristina.

Por
29deDiciembrede2008a las07:30

El blanqueo de capitales será una prueba de fuego para la confianza en el Gobierno. Una comparación con el último perdón fiscal aconseja mantener cierto escepticismo sobre el impacto fiscal de la medida.

En 1992, cuando el ministro de Economía era Domingo Cavallo, se lanzó un programa de repatriación de capitales que rigió por cuatro años y a través del cual se registraron capitales por 32.000 millones de dólares, cifra que equivalió al 14% del PIB de 1992.

El plan permitió aportar el Fisco recursos adicionales por 320 millones de dólares, casi 1% de la recaudación anual. Sin embargo, la economía estaba en la parte ascendente del ciclo, es decir que el blanqueo se realizó después de la crisis, y no antes. Asimismo, según advirtió una consultora de la city porteña, en ese momento había confianza política y económica, y las perspectivas de crecimiento eran elevadas.

“Hoy el contexto no luce propicio para que la medida tenga un impacto macro relevante: en octubre se fugaron 4.500 millones de dólares, en noviembre la salida de capitales habría llegado a los u$s 1.000 millones y en diciembre el Banco Central llegó a vender casi 200 millones de dólares diarios a comienzos de mes”, remarcó el informe que la consultora presentó a sus clientes.

A diferencia del último blanqueo, la confianza en las políticas del Gobierno está en declive como consecuencia de unas sensación de improvisación y de confrontación con los sectores rurales. La permanencia en funciones de funcionarios polémicos, como el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y los cambios abruptos de leyes, como la reforma previsional, conspiran contra el clima de inversión que atrae capitales.

“Para que la repatriación sea efectiva, primero hace falta restaurar la confianza y frenar la permanente salida de capitales”, manifestó la consultora.

A esto se suma que traer capitales resultará más caro en que 1992. En esa oportunidad, había que pagar en el primer año de vigencia 1% de impuesto, mientras que la propuesta oficial actual es de 8% (para un monto que no será reinvertido).

En el plano de las relaciones internacionales, la mira sobre el financiamiento al terrorismo tiene mayor atención por parte de las potencias mundiales desde el 11 de Septiembre. La Argentina cosechó múltiples críticas por el blanqueo y la posibilidad de lavar dinero de actividades ilegales, como el narcotráfico. “A pesar de ello, habrá algún efecto micro (como podría ser la financiación de proyectos en ejecución avanzada) ya que algunos individuos se inclinarán por aprovechar la oportunidad y blanquear fondos”, remató la entidad.

Temas en esta nota

Seguí leyendo