Wall Street ve a la Argentina más cerca de una recesión que de un default

Las estimaciones van desde una caída de 2% hasta una suba de tan solo el 0,7%. Se habla de las dificultades para una economía sin financiamiento y con varios frentes abiertos. La inflación, a pesar de la desaceleración, seguiría alta y no bajaría del 15%. Y el dólar estaría levemente arriba de los $ 4.

29deDiciembrede2008a las07:32

La Argentina llega a fin de año con un sinfín de dudas mirando hacia adelante. Después de los años de bonanza económica tras la hecatombe de 2001-2002, el país podría volver a presentar un crecimiento casi insignificante o incluso decrecimiento en 2009. Esa es, por lo menos, la visión que tienen los grandes bancos de Wall Street con respecto el reinado K para el año que viene.

Entre los más pesimistas está Morgan Stanley. Su analista de cabecera para la Argentina, Daniel Volberg, estima que el nivel de actividad se contraerá un 2,2% en 2009 debido a un “dramático shock por la caída de los commodities y la pérdida de un tipo de cambio subvaluado”. Para peor, el analista estima que de los 2,2 millones de puestos de trabajo formales que se crearon en el período 2003-2007, 1 millón se benefició de una moneda débil (algo que estima perderá impulso). “Esto, sumado al deterioro de la confianza empresaria que se dará a la par de las medidas heterodoxas adoptadas por el Gobierno, podría generar una caída mayor en el crecimiento”, apuntan.

En la lista de pesimistas también está Deutsche Bank. El banco calcula que el PIB argentino caerá 0,9% en 2009 y que la inflación será del 17,3% (la real, no la informada por Moreno). Para la entidad, los países que tienen una fuerte exposición a las materias primas y que además poseen dificultades de financiamiento (cita a la Argentina, Ecuador y Venezuela) serán las que más caerán el año próximo. Al realizar sus pronósticos, el banco sitúa en la misma bolsa a los mencionados tres países (los de peor reputación en el exterior) al señalar que son naciones donde “preocupan las políticas económicas”, y donde se retrasará cualquier resurgimiento del financiamiento externo.

Algo menos apocalípticos pero no por eso optimistas, los analistas de Barclays Capital sentenciaron al PIB local a un crecimiento del 0,6%. Entre los argumentos señalan que la falta de “herramientas apropiadas para la política macro afectan a la economía”. Más allá del “colapso” en materia de crecimiento, el banco británico dice que la inflación no desaparecerá y que las políticas monetarias y de tipo de cambio serán más agresivas. “No estimamos un default de la deuda o siquiera una reestructuración forzosa de los instrumentos domésticos, aunque seguimos viendo un clima desafiante en materia financiera. Como resultado, el proceso de crecimiento de la Argentina está seriamente herido, pero no está muerto”, afirma Barclays.

En Goldman Sachs, otrora banco de inversión convertido en banca comercial (como el caso de Morgan Stanley), calculan un crecimiento de 0,1% para el año próximo. Hace poco tiempo, Goldman tenía en sus planillas una tasa de expansión que llegaba al 2% en el caso local pero terminó recortando casi todas sus estimaciones de crecimiento.

Desde Wells Fargo, Eugenio Alemán dice que la economía argentina continuará desacelerándose a pesar de los intentos de la dupla Kirchner-Fernández para incentivar el nivel de actividad.

“Sin embargo, la probabilidad de que las medidas sean exitosas son muy bajas. Hasta ahora, el gobierno estuvo usando ‘su amuleto de buena suerte’ por los precios altos de materias primas como si fuera algo que pueden controlar”, asegura Alemán. De todas formas, Wells Fargo estima un crecimiento de 0,7% para la Argentina en 2009, uno de los más generosos entre los bancos de Wall Street. “La expropiación de las AFJP ayuda a las necesidades de financiamiento de corto plazo, pero pasado eso ni siquiera Cháv

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