El campo mostró su empuje: se volvió a vender maquinaria
Con las lluvias y la negociación con el Gobierno mejoró el clima entre los productores. En Expoagro hubo varias operaciones con maquinaria agrícola, un sector que estaba paralizado. También, mucho interés por nuevas tecnologías.
Los signos vitales son los adecuados, diría un médico luego de revisar a un hombre que parecía muerto cuando en realidad se había desvanecido. El paciente es el negocio agrícola, que se desplomó por el efecto combinado de la sequía, el conflicto con el Gobierno y la crisis internacional. Después de semejante golpiza, parecía difícil que se volviera a levantar. Pero hay pulso, la vida fluye. Expoagro 2009, que ayer cerró su tercera edición, fue una inyección de optimismo para un sector que entró moribundo y que ahora quiere dejar lo más rápido posible la cama de hospital.
Una leve mejoría de su estado de salud es visible. Luego de un primer bimestre en coma, donde prácticamente no se vendió una sola maquinaria agrícola. Primero, llovió. Luego, la presidenta Cristina Kirchner habilitó un proceso de diálogo tras un año de desencuentros. "Haberse sentado a dialogar ya mejoró el humor de los productores, que están cansados y quieren volver a producir con todo", evaluó Reynaldo Postacchini, de la fabricante de cosechadoras Claas. Cuando todo parecía indicar lo contrario, esa firma vendió 12 unidades durante Expoagro y quedó a un paso de colocar 20 equipos más.
"Vinimos a la nada y nos encontramos con gran cantidad de público y de buen humor, muy interesados en los productos. Cerramos varios negocios. El balance es claramente positivo", apuntó Ramón Landrein, gerente de ventas de la fábrica Mainero. Lo de la gente no es verso: hasta aquí llegaron, en apenas tres días de exposición (la muestra debió acortarse 24 horas debido a las fuertes lluvias), 155.564 personas.
