Hay que volver a las fuentes
Gilbert K. Chesterton nos lo advirtió: "Cuando se permite discutirlo todo, lo primero que se pone en duda es la razón", y hoy en nuestra Argentina, todo se discute, todo se opina y mucho se devalúa.
El sector agropecuario no escapa a esta dolorosa realidad. En verdad no estamos logrando ni siquiera mantener la competitividad lograda en la agricultura ni mucho menos construir una cadena en el negocio de las carnes.
Uno podría decir que nuestra agricultura era del primer mundo...y ciertamente lo fue, mientras respetábamos las reglas y las instituciones del sector.
Ahora, si miramos la cadena del trigo...es para agarrarse la cabeza... Los productores han sido sistemáticamente estafados durante varias cosechas con precios inferiores a los que les correspondían bajo la mirada distraída del Gobierno y la complicidad de molineros y exportadores. Nadie ha cuestionado públicamente por qué ni los molineros de trigo ni la principal entidad de los productores avícolas no suscribieron algunas semanas atrás las solicitadas de las Bolsas contra la estatización del comercio granario.
