El nitrógeno y el calcio determinan el rinde y la calidad de las frutillas
La nutrición de las plantas en un cultivo de frutillas juega un papel fundamental, ya que permite obtener mayor rendimiento y calidad, y una mejor duración post cosecha. Los especialistas en nutrición de Yara Argentina, cuentan por qué es tan importante que en un cultivo no falten, ni sobren, calcio y nitrógeno.
La producción de frutilla crece en la Argentina. Actualmente existen más de 1.500 has. implantadas, con rendimientos de entre 15.000 y 40.000 Kg/Ha. Las zonas donde se produce son Santa Fe (sobre todo en Coronda), Buenos Aires y Tucumán. La superficie total de cultivo creció un 50% en los últimos 10 años, debido a la incorporación de tecnología y nuevos insumos. En este plano de expansión productiva se inscribe el trabajo que realizan los técnicos de Yara, quienes asesoran a productores en temas nutricionales, buscando elevar la calidad de la fruta para que la producción gane espacios comerciales en el mercado interno y en los exigentes mercados internacionales.
El abc de un planteo de nutrición en frutillas comienza con saber cómo funcionan el nitrógeno y el calcio en las plantas. El nitrógeno es esencial para obtener altos rendimientos, suficiente inducción floral y plantas fuertes. Este nutriente genera un fruto de mayor firmeza y excelente post cosecha, además de estimular la extracción de calcio.
Su déficit produce estancamiento del crecimiento, clorosis y decoloración rojiza de hojas viejas, y pérdidas considerables de rendimiento. Pero cuidado, porque el suministro de nitrógeno debe ser el adecuado, ya que su exceso puede aparejar problemas como el incremento desmedido del área foliar, el retraso en la maduración, aumento de susceptibilidad a enfermedades y hasta pudrición de fruta. La cuestión clave es obtener un rango óptimo para evitar conflicto entre rendimiento y calidad.
