Con presión tributaria récord, la caja no cierra y barajan reforma fiscal tras el 28
Especialistas recomiendan una reforma tributaria después de las elecciones, para reforzar las cuentas del Estado y darles mayor progresividad. El superávit primario en el primer trimestre se redujo 50% interanual, por el aumento del gasto a un ritmo del 28% respecto al mismo periodo del año pasado.
Entre la tropa Kirchnerista ya hacen planes para la segunda etapa del mandato de Cristina que, consideran, se iniciará tras las elecciones del 28 de junio. Una de las ideas en danza que contempla el matrimonio presidencial es una reforma tributaria que compatibilice el doble objetivo de sustentabilidad fiscal y mayor equidad distributiva. Para ello, claro, será clave lograr una victoria electoral que respalde los planes oficiales en un eventual debate parlamentario.
La estrategia no es antojadiza. Desde hace años el Gobierno coquetea con la posibilidad de una reforma fiscal. Pero ahora responde a una necesidad que impone la coyuntura. La presión tributaria consolidada –cociente entre la recaudación de la Nación más las provincias y el PBI– hoy está en sus máximos históricos. Supera el 30% del producto y podría terminar este año por encima del 31%.
