Ay mamita querida!

Expertos de AACREA plantean alternativas de intensificación par hacer rentable este negocio estratégico.

11deJuliode2009a las08:26

Actualmente, la cría vacuna tradicional de la Cuenca del Salado da un resultado económico negativo. A partir de esa realidad, Estanislao Quiroga, asesor de los CREA Benito Juárez y Cabañas, analizó modelos que pueden aumentar la productividad y el resultado económico mediante la intensificación. Del análisis surgió que el futuro de la cría tiene varios caminos por explorar, que incluyen el uso de rollos, pastoreos diferidos y destete anticipado.

Con estos recursos, Quiroga presentó 5 modelos de cría, planteados en una superficie de 1000 hectáreas de campo natural, arrendado a 64 kg carne/ha: modelo tradicional (con una carga de 0,7 EV/ha/año, 86% de preñez y 76% de destete); tradicional mejorando los índices reproductivos aproximadamente un 10%; tradicional con diferidos de maíz y/o sorgo para el invierno; con destete anticipado a los 5 meses para reducir los requerimientos nutricionales del rodeo y diferidos de maíz y/o sorgo; y con destete anticipado, concentración de vacas con rollos y urea con sal para mejorar la digestibilidad, y diferidos.

La carga animal promedio propuesta para los distintos modelos fue: tradicional: 0,7 EV/ha; mejorando índices: 0,7; tradicional con diferidos: 1; destete anticipado más diferidos: 1,25 y destete anticipado, concentración con rollos y diferidos: 1,7.

La producción de carne de cada planteo fue estimada en: 83 kg/ha; 96; 139; 152 y 207, respectivamente.

Quiroga, al hablar en una jornada organizada por el CREA Vallimanca y la zona Sudeste del Movimiento, en Saladillo, resaltó dos cuestiones a las que hay que prestar atención en los distintos modelos intensificados.

La primera es que más hacienda necesita más agua: "Si con una carga de 0,7 equivalentes vaca se necesitan 4 aguadas de 70.000 litros en 1000 hectáreas, para asegurar el consumo si sobrevienen 7 días de falta de viento, con una carga de 1,7 se necesitan 9 aguadas", indicó el asesor. Esto es importante si el ganado está consumiendo alimentos muy voluminosos y secos, como los diferidos.

En todos los modelos expuestos por Quiroga, el principal ingreso es la venta de terneros. El mayor costo directo es el arrendamiento, seguido por la reposición de vacas (externa) y la alimentación.

"Los primeros dos modelos producen terneros más caros que el valor de mercado, mientras que los últimos dos, que son los más intensivos, venden el ternero más barato por ser más liviano", explicó Quiroga.

El modelo tradicional tiene un margen bruto de -78 $/ha. El segundo modelo, que mejora los índices reproductivos, sigue en rojo, con -43 $/ha. Para el modelo del destete tradicional y diferidos, el margen es de 2 $/ha. Por su parte, el destete anticipado da 87 $/ha y el modelo más intensivo, con rollos diferidos y destete anticipado genera 161 $/ha.

Con la intensificación de la cría, la rentabilidad pasa del -8,2% a un poco más del 7,5%. No obstante, es interesante analizar la rentabilidad marginal. "Si se parte de un modelo que no da plata, la inversión necesaria para comprar más vacas, tener más pasto, sanidad, etc. da una renta marginal del 30,5%", asevera el técnico.

Los modelos expuestos por Quiroga demuestran que es posible desarrollar sistemas de cría rentables, tanto sobre campo propio como sobre campo alquilado, sin ocupar potreros agrícolas. "A pesar de que estos modelos no tienen una rentabilidad extraordinaria, permiten llegar al 7,6% y, además, admiten actividades colaterales como la invernada de vacas, la recría de vaquillonas y el corral de terneros que pueden aumentar los márgenes", finalizó Quiroga.

En otro momento de la reunión, José Solé, asesor del CREA Vallimanca, planteó varios modelos de integración ganadera entre distintos actores de la cadena cárnica para enfrentar la escasez forrajera y mejorar el resulta

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