Primera estimación a la baja

Según un relevamiento de Pioneer entre más de 6000 productores, el área del cereal en la pampa húmeda enfrenta un panorama difícil por el clima de incertidumbre

18deJuliode2009a las08:31

Cuando faltan alrededor de 40 días para el inicio de la siembra de maíz, ya hay un "en boca de urna" sobre las intenciones de los productores que no ofrece perspectivas muy alentadoras. Pese a que la ecuación económica del cultivo se presenta, en general, mejor que la campaña pasada por la baja de costos, y hasta en las mejores tierras en campo propio le llegaría a sacar una buena ventaja a la soja, según cálculos privados, hay un factor que marca a fuego la suerte del cereal: la incertidumbre. El maíz no sólo tiene un mercado intervenido, con exportaciones condicionadas y a criterio del Gobierno, sino que por la incertidumbre tampoco hay un funcionamiento normal para la formación de los precios. Por si fuera poco, sin señales sobre una baja de las retenciones, que hoy están en el 20%, el productor ha perdido entusiasmo.

En este contexto, la foto actual es dura. Según un informe exclusivo de la firma Pioneer para LA NACION, el área cultivada en la pampa húmeda para grano caería un 25% y se ubicaría por debajo de los 2 millones de hectáreas; exactamente, en 1,950 millones de hectáreas. Hay que remontarse hasta el ciclo 1989/1990 para observar una cifra parecida; en ese momento, el área fue de 2,070 millones de hectáreas. Pioneer llegó a la estimación de baja del área luego de un relevamiento entre productores. Es una especie de "en boca de urna" que la empresa realiza tranquera por tranquera desde hace diez años y que guarda un paralelismo con lo que luego ocurre en el lote. Es información que surge del contacto directo y permanente que 130 ingenieros de la empresa mantienen con los productores. Esto en un marco donde cada profesional tiene bajo su responsabilidad entre 50 y 60 productores. En la campaña pasada, 6600 productores sembraron el 90 por ciento de las hectáreas de maíz de la Argentina (2,6 millones de ha para grano). Este año se relevaron los más de 6000. En mayo y junio pasado se obtuvieron datos de 3000 que, a su vez, habían sembrado 1,1 millones de hectáreas en el ciclo anterior. Allí dijeron cuánto iban a implantar y se procesó la información sobre el área. No obstante, otros 3000 manifestaron que no saben cuánto van a sembrar por la incertidumbre.

Pero a partir de los datos relevados la muestra que hizo Pioneer representa un 42% de la superficie y un 45% del total de los productores. "Si esta intención de siembra se confirma y se repitieran los buenos rendimientos de la campaña 2007, la producción caería 5% más, lo que sumado al 35% que se verificó el pasado año arrojará un valor cercano a 11 millones de toneladas, 50% de lo producido en 2007/2008 y 2006/2007 (con 22 y 22,5 millones de toneladas)", dice la empresa.

Germán Glineur y Edgard Pron, gerentes de ventas y de soporte a ventas de Pioneer, respectivamente, no tienen dudas sobre qué provocaría la retracción del cultivo. "Lo primero de lo que hablan (los productores) es de la incertidumbre porque no hay mercado", afirma. Según dicen en la empresa, los productores están a "la expectativa de señales". De hecho, ésta es la postal actual del cultivo si no hay medidas por parte del Gobierno.

Entre otras proyecciones, Gustavo López, de Agritrend, también prevé una baja. Para grano estima 2,005 millones de hectáreas, contra 2,32 millones de ha del ciclo pasado. En tanto, proyecta que la superficie total quedaría en 3,050 millones de hectáreas. La Argentina tuvo su mayor siembra histórica en 1935/36, cuando se hicieron 7,63 millones de hectáreas.

Según fuentes privadas, con una caída de área de este tenor toda la industria semillera, que facturó casi 250 millones el año pasado, perdería unos US$ 70 millones. En los últimos años en la campaña del cultivo se vinieron invirtiendo en total unos 1500

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