Las semilleras vendieron la mitad que en 2008

Las firmas dan por perdido el negocio del trigo, pero dicen que si bajan las retenciones podrían salvarse la ventas de maíz. Por la diferencia de costos, habrá más soja.

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21deJuliode2009a las07:30

Las intervenciones del Gobierno y la sequía están complicando a las semilleras, primer eslabón de todo el negocio agrícola. A esta altura del año, cuando tienen vendido alrededor del 90% de las bolsas de semillas de trigo que se plantarán en la campaña, puesto que el calendario de siembra de este cereal arranca el mes próximo en Entre Ríos y luego se extiende hacia la Pampa Húmeda, apenas han colocado entre el 40% y el 50%, según quién haga los cálculos. En cuanto a maíz, cuya época de siembra se inicia en un mes y medio, deberían haber vendido cerca del 50% de la producción; sin embargo, han colocado del 25% al 30%.

“El trigo está muy complicado, la sequía ya cortó toda posibilidad de siembra en algunas partes”, dijo el número uno de una semillera importante sobre todo en soja, que prefirió no ser identificado. “El maíz viene muy muy lento, porque a los productores los números no les dan frente a la soja”. Es que, sin contar el alquiler de la tierra, los costos de sembrar una hectárea de soja rondan los u$s 150 considerando básicamente semillas, fertilizantes y agroquímicos, mientras que hacer una hectárea de maíz cuesta, para arrancar, el doble.

Además, como el maíz es un híbrido, los granos no pueden usarse como semilla y ser replantados con buenos resultados, por lo que la inversión en semillas en ineludible. En cambio, en las autógamas, como la soja y el trigo, el productor puede sembrar granos de su cosecha que haya almacenado tempranamente y guardado la campaña anterior, cosa que es legal, o incluso comprarlas más baratas a otros que las reproducen ilegalmente, cosa que no es legal, pero se estila. Esto hace que se compre en blanco entre el 25% y el 30% de las semillas de soja y trigo cada año, y que volcarse a soja en vez de a maíz sea aún más tentador.

Este año, sin embargo, algunos creen que los productores se encontrarán con “un serio problema de calidad en la semilla de soja guardada, porque la sequía dio lotes de mala calidad.

Oscar Domingo, presidente de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), coincide con las bajísimas expectativas de ventas de maíz: “esto afecta a las empresas semilleras, pero sobre todo al país, que era el segundo exportador de maíz del mundo, y justo en momentos en que hay demanda de este grano para producir etanol”, señaló. Además, insiste en que la rotación de los cultivos es necesaria para la sustentabilidad de la explotación de la tierra: “Lo aconsejable es hacer trigo, maíz y soja, dos gramíneas en un ciclo, y el productor siempre hace lo que le conviene dentro de un esquema de sustentabilidad de su producción, pero si las circunstancias son extraordinarias, va a optar por lo que le da seguridad”, y eso es la soja, cuyas exportaciones no se cierran, y, por lo tanto, el precio sufre menos vaivenes.

Retenciones

Más que lamentarse, Dominguez sostiene que “todavía estamos a tiempo de revertir la decisión”. En tal sentido, insiste en que el panorama climático del maíz no es de sequía, como si le ocurrió al trigo, sino que se esperan buenas lluvias en la primavera. “Tenemos la tecnología, la semilla, han disminuido los insumos que dependen del petróleo: es una pena que no se tomen las decisiones adecuadas para que se haga una buena siembra de maíz”. Dicho de otro modo, falta que el Gobierno imprima transparencia en los mercados y afloje con las retenciones. De otro modo, los productores harán, con lo que les costaría sembrar una hectárea de maíz, dos o dos y media de soja.


Por Alejandra Groba.

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